Un procedimiento policial terminó en un enfrentamiento dentro y en las inmediaciones del CAI Galán, en la localidad de Puente Aranda, Bogotá. Los hechos ocurrieron hacia la 1:00 de la tarde del miércoles 19 de agosto, cuando un hombre ingresó al puesto policial armado con un cuchillo y atacó por la espalda a un uniformado que se encontraba de servicio.
El hombre fue identificado preliminarmente como Michell Felipe Santos Rodríguez, de 26 años. Videos de las cámaras de seguridad, posteriormente difundidos en redes sociales, muestran el momento en que el joven ingresa al CAI con un arma blanca y se aproxima al policía, en un hecho que es materia de investigación.
De acuerdo con la versión entregada por el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el uniformado fue sorprendido por la espalda y recibió varias agresiones con el arma cortopunzante. En medio del forcejeo, el enfrentamiento se trasladó hacia el exterior del CAI, donde el policía utilizó su arma de dotación.
“Con el fin de salvaguardar su vida e integridad y en el uso de la legítima defensa, este uniformado habría utilizado su arma de dotación, neutralizando al agresor”, explicó el comandante. Santos resultó herido por los disparos y falleció posteriormente en el lugar. El policía también sufrió lesiones en los miembros superiores y en la cabeza, por lo que fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica.
El caso generó además cuestionamientos por parte de los familiares del joven fallecido. En declaraciones entregadas a medios de comunicación, su madre, Clara Luz Rodríguez, aseguró que Santos atravesaba problemas de salud mental y manifestó que anteriormente había informado a la Policía sobre su condición. La familia considera que existían otras alternativas para controlar al joven y pidió esclarecer las circunstancias en las que se produjo el uso del arma de fuego.
Las autoridades señalaron que el caso continúa bajo investigación y que serán las entidades competentes las encargadas de establecer con precisión lo ocurrido y determinar si la actuación del uniformado se ajustó a los protocolos y a las circunstancias concretas del procedimiento. La Policía, entretanto, sostiene que la reacción se produjo en medio de una agresión con arma blanca y estuvo orientada a proteger la vida del uniformado.







