En medio de un fuerte despliegue de seguridad en el Bajo Manhattan, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes 5 de enero ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde se declararon no culpables de los cargos que les imputa la justicia de Estados Unidos.
La audiencia, que se llevó a cabo pasadas las 12:00 del mediodía (hora local), marcó el primer contacto formal del líder chavista con el sistema judicial estadounidense, luego de su captura el pasado 3 de enero durante un operativo a gran escala realizado en Caracas y su posterior traslado a territorio norteamericano.
Durante la diligencia judicial, el juez le preguntó a Maduro cómo se declaraba frente a las acusaciones en su contra. El mandatario venezolano respondió de manera enfática: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente de mi país”. De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, Maduro insistió en que “sigue siendo el presidente de Venezuela” y negó de forma categórica los cargos.
Maduro fue trasladado en helicóptero desde Brooklyn hasta Nueva York para enfrentar esta primera audiencia, en la que se le imputan delitos relacionados con conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento, según los documentos judiciales.
Las acusaciones se remontan a investigaciones adelantadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que desde la administración del expresidente Donald Trump señaló a Maduro como presunto cabecilla del denominado “Cartel de los Soles”, una organización señalada de facilitar el tráfico de drogas desde Venezuela hacia Norteamérica. En 2020, el Departamento de Estado estimó que entre 200 y 250 toneladas de cocaína transitaban anualmente por territorio venezolano.
Por su parte, Cilia Flores también se declaró no culpable y aseguró ser “completamente inocente” de los cargos que enfrenta. Su defensa está a cargo del abogado Mark E. Donnelly, un jurista especializado en delitos fiscales que trabajó durante más de una década en el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las autoridades judiciales estadounidenses indicaron que el proceso continuará en las próximas semanas, mientras se definen las medidas judiciales y el calendario de las siguientes audiencias, en uno de los casos más sensibles y de mayor impacto político y diplomático en la región en los últimos años.






