Siete grupos familiares que permanecían en el alojamiento temporal del corregimiento de Barcelona, en Calarcá, concluyeron su proceso de estabilización y abandonaron voluntariamente el lugar, mientras otras 11 familias continúan recibiendo acompañamiento de las autoridades tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
A casi un mes del terremoto que afectó diferentes municipios del Quindío, siete familias que permanecían en el alojamiento temporal habilitado en el corregimiento de Barcelona lograron avanzar en su proceso de recuperación y dejaron voluntariamente el lugar que las acogió desde los primeros días de la emergencia.
De acuerdo con Melissa Quitián Cabra, corregidora de Barcelona, las solicitudes de retiro fueron realizadas directamente por las familias, luego de superar algunas de las dificultades generadas por la emergencia. Mientras algunas pudieron regresar a sus viviendas, otras encontraron alternativas de alojamiento con familiares y comenzaron a retomar progresivamente sus actividades laborales.
“El retiro se hizo de manera voluntaria tras definir las condiciones básicas de alojamiento de las siete familias”, explicó la funcionaria, quien señaló que este proceso representa un avance dentro de la atención a las personas afectadas por el movimiento telúrico.
Sin embargo, el alojamiento temporal instalado en el polideportivo de Barcelona continúa funcionando. Once familias permanecen actualmente en el lugar y reciben acompañamiento de la Corregiduría y de la Administración Municipal de Calarcá, entidades que mantienen la atención de sus necesidades y el seguimiento a las condiciones en las que permanecen.
La corregidora destacó que el acompañamiento busca garantizar los derechos de las familias que todavía no han podido abandonar el albergue y brindarles las condiciones necesarias mientras avanzan en la búsqueda de soluciones habitacionales y laborales tras la emergencia.
Solicitan elementos para fortalecer el alojamiento
Además del acompañamiento a las familias, las autoridades locales identificaron algunas necesidades prioritarias para mejorar las condiciones de salubridad del alojamiento temporal. Entre los elementos requeridos se encuentran un tanque de reserva de agua, estibas y papeleras de pedal para los baños.
Las personas, organizaciones o entidades interesadas en realizar donaciones pueden llevar estos elementos al centro de acopio habilitado en la Casa de la Cultura de Barcelona, desde donde se coordina su recepción y posterior entrega.
Mientras siete familias comienzan una nueva etapa fuera del albergue, otras 11 continúan allí con el respaldo institucional, en un proceso que refleja los diferentes ritmos de recuperación de las comunidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto.






