La escalada de violencia entre ambos países deja decenas de víctimas y aumenta el temor a una guerra regional
Israel volvió a ser blanco de ataques iraníes este sábado 15 de junio, luego de que una nueva oleada de misiles impactara diversas zonas del país, dejando al menos siete civiles heridos. Las explosiones se registraron principalmente en el norte, cerca de Haifa, y en el sur del país, donde las sirenas antiaéreas alertaron a la población a refugiarse.
Según reportes de los servicios de emergencia, entre los heridos se encuentra una mujer de 62 años que fue trasladada a un hospital con síntomas moderados por inhalación de humo. El resto de los afectados presentaron lesiones leves, producto de fragmentos y escombros tras los impactos.
Este es el cuarto ataque de gran escala lanzado por Irán contra territorio israelí en menos de 24 horas, en medio de una alarmante escalada del conflicto entre ambas naciones. En total, los ataques recientes han dejado más de 10 muertos y decenas de heridos, además de graves daños a la infraestructura civil.
Israel, por su parte, ha respondido con una ofensiva masiva contra al menos 80 objetivos estratégicos en Irán, incluyendo instalaciones militares, centrales energéticas y una planta nuclear ubicada en la ciudad de Isfahan.
El conflicto ha encendido las alarmas a nivel internacional. Estados Unidos y líderes de la Unión Europea han llamado a ambas partes a contener la violencia, mientras el número de víctimas aumenta. Según autoridades iraníes, desde el viernes ya se cuentan 224 muertos y más de 1.000 heridos, mientras su espacio aéreo permanece cerrado por razones de seguridad.
La comunidad internacional teme que esta cadena de ataques y represalias pueda desencadenar un conflicto a mayor escala en la región de Medio Oriente, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad global.







