La Secretaría (e) de Educación, Ángela María Marín Valencia, sostuvo una reunión de trabajo con una delegación de padres de familia de la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús, en Filandia, para aclarar dudas sobre la prestación del servicio. El encuentro buscó reducir la incertidumbre generada en torno a la infraestructura, la intensidad horaria y la matrícula tras los hechos derivados del sismo del pasado 10 de agosto.
La tranquilidad de las comunidades educativas y la protección del derecho fundamental al aprendizaje de los niños, niñas y jóvenes continúan siendo el eje central de las actuaciones de la administración departamental. Bajo esta premisa, la tarde de este martes 3 de noviembre se llevó a cabo un espacio de diálogo constructivo entre la Secretaría de Educación y los representantes de los padres de familia del establecimiento educativo filandeño.
El centro de la discusión giró en torno a las inquietudes expresadas por la comunidad tras el sismo registrado el pasado 10 de agosto, un evento telúrico que dejó secuelas y circunstancias particulares en la planta física del colegio —propiedad de la congregación religiosa de las Hermanas Bethlemitas del Sagrado Corazón de Jesús—. Dicha situación había encendido las alarmas respecto a la estabilidad de la matrícula, el estado de las instalaciones y posibles alteraciones en la intensidad horaria habitual de los estudiantes.
Para dar respuestas claras y fundamentadas, la secretaria (e) de la cartera, Ángela María Marín Valencia, acudió a la reunión acompañada por profesionales de los equipos de Inspección y Vigilancia, Infraestructura Educativa y la dirección de Calidad Educativa. Cada uno de los delegados técnicos expuso ante los asistentes el estado actual de los procesos de seguimiento, ofreciendo un panorama transparente sobre las gestiones que se adelantan para salvaguardar la continuidad académica.
Durante el encuentro, la titular de Educación reiteró el firme compromiso de la administración seccional al poner a disposición toda la capacidad institucional del despacho. Esta intervención busca arrojar certezas en un momento complejo de reorganización del sistema educativo, donde la prioridad absoluta es blindar el proceso formativo de los menores de edad frente a los retos de infraestructura y contingencia que atraviesa el plantel.
La participación de los padres de familia permitió abrir un canal directo de comunicación institucional, disipando los rumores y encauzando las soluciones técnicas de la mano de las dependencias gubernamentales. Con este tipo de mesas de trabajo, la Gobernación del Quindío busca consolidar puentes de entendimiento entre la comunidad, los propietarios de las instalaciones y el Estado.
Finalmente, el Gobierno del Quindío, liderado por el arquitecto Juan Miguel Galvis Bedoya, ratificó que continuará vigilante y dispuesto a respaldar a la comunidad educativa de Filandia. La meta institucional es clara: garantizar sin interrupciones la prestación del servicio educativo, asegurando que las niñas, niños, adolescentes y jóvenes del municipio sigan recibiendo su formación en óptimas condiciones de dignidad y derechos.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


