El Gobierno del Quindío comenzará esta semana la recepción y revisión de los Planes de Gestión Integral del Riesgo Escolar (PGIRE), documentos elaborados por las comunidades educativas para definir el uso o restricción de las plantas físicas. Esta fase se activa tras el avance de las inspecciones técnicas realizadas a la infraestructura escolar del departamento.
La evaluación de los espacios educativos en el departamento entra en una etapa decisiva para garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo. La estrategia busca articular las revisiones técnicas de ingeniería con los protocolos internos que cada institución ha construido para afrontar situaciones de riesgo.
Como antesala a este proceso, el pasado viernes 4 de septiembre se llevó a cabo una jornada de capacitación dirigida a rectores, coordinadores y líderes de Gestión del Riesgo de las distintas instituciones educativas. El encuentro fue liderado de manera conjunta por la dirección de Calidad Educativa y la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres (UDEGERD).
Durante la jornada de formación, las autoridades orientaron a los directivos sobre la correcta aplicación de los PGIRE, asegurando que las decisiones sobre los espacios físicos cuenten con el sustento técnico y comunitario adecuado. Estos planes resultan fundamentales para determinar qué áreas ofrecen plenas garantías operativas.
La secretaria de Educación departamental (e), Ángela María Marín Valencia, detalló los alcances de esta nueva fase institucional. “Nosotros estamos ya finalizando la fase de revisión de estructuras, todo lo que concierne a la visita de los ingenieros estructurales, para revisar en qué condiciones están operando”, explicó la funcionaria.
Con base en esos diagnósticos especializados, la Secretaría de Educación avanzará en las delimitaciones operativas dentro de los establecimientos. “Por eso ya vamos a entrar en esta fase donde se hacen cerramientos o restricciones de algunas áreas para poder dar habilitación a otras que no sufrieron tanto”, añadió Marín Valencia.
De esta manera, la recepción formal de los PGIRE permitirá a la administración departamental coordinar las intervenciones necesarias y organizar el retorno paulatino o la reubicación segura en aquellos frentes que lo requieran, priorizando la continuidad del servicio educativo en entornos protegidos.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






