La Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío expresó un rechazo categórico al Acuerdo 004 del 27 de julio de 2026 del Consejo Directivo de INVÍAS, mediante el cual se aprobó una Contribución Nacional de Valorización para financiar obras estratégicas del denominado Paquete de Obras Eje Cafetero.
El gremio pidió al director general de INVÍAS, Juan Guillermo Jiménez, quien es oriundo del Quindío, abstenerse de expedir el acto administrativo que pondría en marcha el cobro, hasta que el Consejo Directivo analice alternativas de financiación que eviten trasladar esa carga económica a los propietarios de predios, familias, comerciantes, empresarios y productores rurales de la región.
La posición de la Cámara marca uno de los pronunciamientos más contundentes conocidos hasta ahora en el Quindío frente a la medida aprobada por la entidad nacional. Aunque reiteró su respaldo histórico a las grandes obras de infraestructura, advirtió que el mecanismo de financiación escogido representa, en su criterio, una decisión inequitativa que golpea directamente la economía regional.
Las obras incluidas en el paquete son el Cruce de la Cordillera Central, la segunda calzada Calarcá–Armenia–Montenegro–Quimbaya–Alcalá–Cartago y varios tramos de las Vías del Samán. Para la Cámara, se trata de infraestructura de carácter nacional cuya utilidad supera ampliamente los límites del Eje Cafetero.
En el pronunciamiento, el gremio sostuvo que estos corredores consolidan una de las principales rutas logísticas del país, conectando el centro de Colombia con el puerto de Buenaventura y con los corredores hacia el norte y la región Caribe. Por esa razón, consideró que la financiación debe ser asumida principalmente por la Nación y no por los propietarios de predios mediante una contribución de valorización.
Uno de los puntos más sensibles del debate es la inclusión del Cruce de la Cordillera Central. La Cámara recordó que la obra principal, el Túnel de La Línea, fue terminada y puesta en operación hace cerca de seis años, por lo que considera improcedente imponer nuevas cargas económicas sobre una infraestructura que ya se encuentra en servicio.
Según el gremio, la operación, mantenimiento y conservación de estas obras deben financiarse con las fuentes ordinarias del Estado, especialmente los recursos provenientes de peajes y del Presupuesto General de la Nación. En ese sentido, advirtió que cobrar valorización por proyectos ya operativos genera una profunda inconformidad en el sector productivo y en amplios sectores ciudadanos.
La Cámara también señaló que la medida llega en un momento especialmente difícil para la economía regional, tras los incrementos en los avalúos catastrales y en el impuesto predial. A su juicio, una nueva obligación económica podría afectar la inversión, el empleo y la competitividad del Quindío, además de comprometer la capacidad financiera de numerosas familias.
Otro de los cuestionamientos se dirige al procedimiento seguido por INVÍAS. El gremio afirmó que una decisión de esta magnitud debió estar precedida por un proceso amplio de socialización, información y diálogo con los territorios, permitiendo a la ciudadanía conocer oportunamente los alcances de la medida, la metodología aplicada y sus posibles efectos económicos.
En su conclusión, la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío reiteró que no se opone a las obras de infraestructura, sino al esquema de financiación aprobado. Por ello, manifestó su rechazo categórico al contenido del Acuerdo 004 de 2026 y solicitó formalmente que no se expida el acto administrativo que aplicaría la Contribución Nacional de Valorización para el Paquete de Obras Eje Cafetero, hasta que se evalúen alternativas que permitan ejecutar los proyectos sin trasladar la carga económica a los propietarios de predios de la región.






