El cuerpo de Britanny Alexandra Zarismar Velásquez Zárate, estudiante de Informática de 20 años, fue localizado tras ser enterrado en el patio de la vivienda donde residía junto a su abuelo en el sector 3 del barrio Araguaney, en Acarigua, estado Portuguesa (Venezuela). El principal sospechoso del crimen es su abuelo materno, Alexander Sadel Zárate Pérez, de 63 años, quien fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).
La joven había sido reportada como desaparecida desde el pasado 8 de julio. Paradójicamente, fue el propio abuelo quien acudió ante las autoridades para denunciar que desconocía el paradero de su nieta, lo que dio inicio a las investigaciones dirigidas por la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas.
Durante las primeras diligencias, los detectives detectaron inconsistencias en las declaraciones del comerciante de 63 años, situación que motivó una inspección exhaustiva en la vivienda. En el patio del inmueble encontraron a un albañil, identificado como Josué Ramón Torrelles Silva, de 51 años, realizando trabajos sobre una estructura de concreto.
Al ser interrogado, el hombre aseguró que construía un desagüe. Sin embargo, la explicación no convenció a los investigadores, quienes ordenaron revisar la fosa de aproximadamente 50 centímetros de ancho por metro y medio de largo. Debajo del concreto fresco fue hallado el cadáver de la estudiante.
De acuerdo con la información suministrada por el CICPC, la presión de las evidencias llevó a Alexander Sadel Zárate Pérez a admitir su responsabilidad en el crimen. Según el reporte policial, confesó que sostuvo una fuerte discusión con su nieta que terminó cuando la estranguló.
Las investigaciones señalan como principal móvil el rechazo del hombre a la relación sentimental que la joven mantenía con un compañero de clases. Según las autoridades, el abuelo no aceptaba ese noviazgo y habría actuado motivado por los celos y el desacuerdo con la decisión de la estudiante.
Tras cometer el crimen, presuntamente ocultó el cuerpo en una fosa excavada en el patio de la vivienda y contrató al albañil para cubrir el lugar con concreto e intentar borrar cualquier evidencia.
Como resultado del procedimiento fueron detenidos Alexander Sadel Zárate Pérez por su presunta responsabilidad en el homicidio y Josué Ramón Torrelles Silva, señalado como presunto cooperador en el ocultamiento del cadáver. Ambos quedaron a disposición del Ministerio Público, mientras continúan las investigaciones para esclarecer completamente el caso.






