Colombia atraviesa un panorama de alerta en materia de orden público tras el anuncio de un paro armado por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN), una situación que ha generado preocupación en varias regiones del país. Frente a este contexto, desde el Gobierno del Quindío se emitió un parte de tranquilidad y se confirmó el fortalecimiento de las medidas de seguridad en el territorio departamental.
El secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez, lamentó este tipo de acciones que afectan a la población civil y alteran la normalidad en distintas zonas del país. “Efectivamente desde el gobierno departamental lamentamos profundamente este tipo de actuaciones delincuenciales que se están viviendo a nivel país, estos grupos armados que establecieron a través de comunicados paros armados que generan un caos”, señaló el funcionario.
Pérez explicó que, si bien se han registrado afectaciones en algunos departamentos, especialmente en corredores estratégicos, en el Quindío no se ha identificado ninguna amenaza directa. “Con inteligencia tanto militar como policial se ha podido determinar que no tenemos inconvenientes. Sí se ha identificado que en Risaralda, en la vía entre Risaralda y Chocó, hay algunas alteraciones e incluso amenazas, pero dentro de nuestro territorio quindiano no tenemos amenaza alguna”, afirmó.
No obstante, el secretario del Interior indicó que, de manera preventiva, se activó un plan especial de seguridad que incluye el acuartelamiento de la Policía Nacional y el Ejército, así como el refuerzo de la vigilancia en sectores estratégicos, especialmente en las zonas rurales y de cordillera. “Estamos en acuartelamiento tanto la Policía como el Ejército, revisando los sectores rurales y la cordillera, que son los municipios que podrían generar mayores afectaciones. Allí tenemos alrededor de 533 hombres y un dispositivo de seguridad con la motorizada del Ejército”, precisó.
El funcionario reiteró que las autoridades se mantienen en máxima alerta y atentas a cualquier eventualidad. “Desde el gobierno departamental les damos tranquilidad de que hoy no tenemos ninguna amenaza y estamos trabajando para que se mantenga la paz en nuestro territorio y que no se vean afectaciones por este paro armado establecido por este grupo criminal”, sostuvo.
Asimismo, Pérez fue enfático al señalar que en el Quindío no hay presencia de grupos armados ilegales ni estructuras del ELN. “Es de aclarar que nosotros no tenemos grupos armados ilegales y mucho menos grupos del ELN. En el departamento del Quindío no tenemos esa problemática con estos grupos”, explicó.
Sin embargo, reconoció que en municipios vecinos del Valle del Cauca, como Sevilla y Caicedonia, se ha identificado presencia de disidencias de las FARC, razón por la cual se mantiene un “blindaje” permanente en los límites departamentales. “Allí tenemos un corredor histórico de estos grupos armados, pero contamos con el batallón de alta montaña, que nos ha servido de mucho para contener cualquier situación de desplazamiento de estos grupos armados ilegales”, concluyó.







