El departamento del Quindío reportó un total de 33 emergencias durante el mes de marzo, vinculadas principalmente a fenómenos hidrometeorológicos como lluvias intensas y eventos antrópicos, según informó el director de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres del Quindío, Jaider Hidalgo.
Entre los eventos registrados se documentaron inundaciones, vendavales, movimientos en masa y caídas de árboles, así como otros hechos como accidentes súbitos, daños estructurales y eventos con materiales peligrosos. En total, se clasificaron dos inundaciones, cinco vendavales, siete caídas de árboles y diez movimientos en masa, entre otros sucesos que requirieron atención de las autoridades.
Las emergencias dejaron 20 viviendas destruidas y 37 averiadas, con 204 personas afectadas en total, de las cuales 171 son adultos y 33 menores de edad. Afortunadamente, no se reportaron fallecidos; Sin embargo, 36 personas resultaron lesionadas a causa de los distintos eventos, de acuerdo con el balance oficial.
Los municipios más impactados por estas emergencias fueron Génova, con 10 eventos, seguido por Armenia con 12. También se reportaron incidentes en Filandia (4), Montenegro (4), Calarcá (13), Buenavista (12), La Tebaida (12), Salento (12), Circasia (1), Córdoba (1), Pijao (1) y Quimbaya (1).
Hidalgo destacó que el comportamiento de las emergencias durante marzo refleja una alta incidencia de eventos asociados a las lluvias, particularmente movimientos en masa, vendavales y caídas de árboles, lo cual indica una saturación de suelos y una vulnerabilidad climática significativa en el departamento.
Las autoridades recomiendan evitar transitar o permanecer en zonas de alto riesgo, como laderas inestables o rondas hídricas , abstenerse de realizar actividades recreativas en ríos y quebradas, y reportar cualquier situación de emergencia de manera oportuna.
Además, se insistió en la importancia de adoptar medidas preventivas en las viviendas , como la limpieza de canales, canaletas y bajantes, así como el adecuado manejo de las aguas lluvia para reducir la vulnerabilidad ante futuros eventos de este tipo.







