Ante el aumento de la movilidad y la llegada de turistas durante la Semana Santa, las autoridades del Quindío fortalecieron las acciones de vigilancia en salud pública mediante un plan integral orientado a la gestión del riesgo.
La estrategia es liderada por la Secretaría de Salud Departamental, y prioriza las labores de inspección, vigilancia y control en restaurantes, hoteles y gastos de alimentos, con el propósito de garantizar condiciones seguras para residentes y visitantes.
De manera articulada, la administración departamental ha reforzado la coordinación con autoridades locales, el sector turismo y organismos de respuesta, participando activamente en el Comité de Seguridad Turística Departamental.
Además, fue socializado el Plan de Contingencia en Salud Pública con los municipios, con el fin de establecer protocolos claros, definir responsabilidades y fortalecer las capacidades territoriales en vigilancia epidemiológica y atención oportuna de emergencias.
En el marco de la alerta amarilla en salud, continúan en operación permanente los equipos de vigilancia, el Laboratorio Departamental y el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE), lo que permite mejorar la detección temprana de eventos, la capacidad diagnóstica y la respuesta asistencial.
Las autoridades destacaron que estas medidas hacen parte de un enfoque preventivo basado en la anticipación y la articulación institucional, buscando proteger la salud de la población durante una de las temporadas de mayor afluencia turística en la región.







