En el departamento del Quindío fue inaugurada una innovadora granja minisolar que integra la producción de energía renovable con la actividad ganadera. El proyecto, ubicado en la finca La Macana sobre la vía Club Campestre – Aeropuerto Internacional El Edén, se convierte en la primera minigranja solar del país dedicada a la producción lechera.
La iniciativa es fundamental y permite dar un paso hacia la transición energética en el sector agropecuario, al combinar paneles solares con las labores propias de una finca ganadera en un mismo ecosistema productivo y sostenible.
Según se explicó durante el acto de inauguración, el proyecto busca demostrar que es posible aprovechar el suelo de manera eficiente, permitiendo que la actividad ganadera continúe mientras, a pocos metros sobre el terreno, los paneles solares generan energía limpia.
El gobernador del departamento, Juan Miguel Galvis, destacó que este tipo de iniciativas para el futuro energético y ambiental de la región: “Esta es una granja autosuficiente que le apunta a lo que hoy el medio ambiente necesita. Estamos hablando de cerca de 1.3 hectáreas impactadas con un proyecto que puede generar aproximadamente 50 millones de pesos mensuales, lo que representa cerca de 587 millones de pesos al año”, señaló el mandatario.
Galvis también resaltó que, aunque la inversión inicial es significativa, el modelo resulta financieramente viable. De acuerdo con lo expuesto por el propietario de la finca, el proyecto fue financiado mediante crédito bancario y se espera que la inversión se recupere en un periodo aproximado de cuatro a seis años.
El mandatario explicó que este modelo permite aprovechar mejor el terreno rural: mientras el ganado permanece en el suelo, los paneles solares se instalan a una altura aproximada de tres metros, generando energía sin interferir con las actividades agropecuarias.
La iniciativa cuenta con la participación de la empresa Suno ESP como inversionista a través de la firma Ectricol. Asimismo, recibió el respaldo institucional del Comité de Ganaderos del Quindío y de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío.
Para las autoridades departamentales, este tipo de proyectos podrían replicarse en otros sectores agrícolas del territorio, siempre y cuando se fortalezcan las redes eléctricas que permitan conectar las fincas productoras al sistema y comercializar los excedentes de energía.
Desde el sector ganadero, el director ejecutivo del Comité de Ganaderos del Quindío, Jorge Tejada, explicó que la energía producida en la finca permite operar completamente los procesos de producción lechera.
“El ordeño funciona con electricidad, la refrigeración de la leche también, y toda esa energía se produce dentro de la misma finca. Esto permite que los equipos operen con autonomía energética”, indicó.
Además de la actividad ganadera, el predio cuenta con un área destinada a la producción de hortalizas orgánicas, lo que refuerza el modelo sostenible del proyecto.
Tejada destacó que la iniciativa, impulsada por el productor Antonio, no solo busca el autoconsumo energético, sino que ahora proyecta la venta de excedentes al sistema eléctrico. “Es una granja de cerca de dos hectáreas que produce una gran cantidad de energía. Lo importante es que la inversión, aunque considerable, puede pagarse en aproximadamente cuatro años”, señaló.
Una vez recuperada la inversión, el productor continuará con sus actividades tradicionales -ordeño, producción de leche, pastoreo y venta de carne- mientras obtiene ingresos adicionales por la comercialización de energía.







