Las intensas lluvias registradas durante los últimos días mantienen bajo vigilancia a gran parte del departamento del Quindío, donde las autoridades declararon alertas preventivas ante la probabilidad de deslizamientos de tierra y crecientes súbitas en diferentes zonas del territorio.
Según el más reciente informe de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, con corte al 15 de febrero, el municipio de Génova se encuentra en alerta de riesgo máximo debido a las condiciones climáticas y la saturación de los suelos.
Entretanto, los municipios de Salento, Filandia, Circasia, Armenia, Córdoba y Pijao permanecen en alerta naranja, lo que indica una probabilidad alta de emergencias asociadas a movimientos en masa e inundaciones.
De igual manera, en alerta amarilla se encuentran los municipios de Quimbaya, Montenegro, Calarcá y Buenavista, donde las autoridades mantienen monitoreo constante ante el incremento de las precipitaciones.
Los organismos de gestión del riesgo advirtieron sobre el aumento del caudal en el Río La Vieja y varios de sus afluentes, especialmente en el Río Verde, que atraviesa sectores de Córdoba y Buenavista; el Río Quindío, con influencia en Calarcá y Salento; además del Río Lejos y la Quebrada La Iglesia.
Ante este panorama, las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para evitar actividades recreativas cerca de fuentes hídricas, especialmente los tradicionales paseos de olla, debido al riesgo que representan las crecientes súbitas durante las lluvias intensas.
Finalmente, es importante importancia de que las comunidades urbanas y rurales permanezcan informadas, preparen planes familiares de emergencia y atiendan las recomendaciones oficiales con el fin de prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la vida y la integridad de los habitantes del departamento.








