Un total de 30 emergencias se han registrado en el departamento del Quindío entre el 1 y el 26 de marzo, como consecuencia de las condiciones climáticas variables y otros eventos asociados, según el más reciente balance entregado por la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres (Udegerd).
De acuerdo con el director de la entidad, Jaider Hidalgo, las situaciones reportadas incluyen dos inundaciones, dos crecientes súbitas, ocho caídas de árboles, cinco vendavales, seis movimientos en masa, tres accidentes de tránsito, un daño eléctrico, dos incendios estructurales, un incendio de cobertura vegetal y dos eventos relacionados con materiales peligrosos.
En cuanto a las afectaciones, el informe señala que 20 viviendas fueron destruidas, impactando a igual número de familias, mientras que otras 37 resultaron averiadas, dejando 37 familias afectadas. En total, 204 personas han sufrido consecuencias por estas emergencias, de las cuales 171 son adultos y 33 menores de edad.
Además, se reportan 36 personas lesionadas, aunque las autoridades destacaron que, hasta el momento, no se han presentado víctimas fatales asociadas a estos hechos.
Los municipios más afectados durante este periodo han sido Génova, Filandia, Montenegro, Calarcá y Armenia. En menor medida, también se han registrado emergencias en Buenavista, La Tebaida, Salento, Circasia, Córdoba, Pijao y Quimbaya.
Frente a esta situación, la Udegerd, en articulación con los consejos municipales de gestión del riesgo, organismos de socorro y autoridades locales, ha desplegado acciones de atención inmediata, evaluación de daños y análisis de necesidades, entrega de ayudas humanitarias, monitoreo constante de las condiciones hidrometeorológicas y acompañamiento técnico a los municipios afectados.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a extremar las medidas de prevención durante la temporada de lluvias, evitando transitar por zonas de ladera o con antecedentes de deslizamientos, no arrojar residuos a quebradas o sistemas de drenaje, asegurar techos ante posibles vendavales y reportar cualquier situación de riesgo a los organismos competentes.







