Por primera vez, secuencian el Ácido Ribonucleico – ARN de un tigre de Tasmania, una especie extinta hace tiempo.
Esto se logró gracias a tres muestras de piel y tres de músculo que tomaron de los restos de un individuo que tiene 132 años de antigüedad, y que se encuentra en el Museo de Historia Natural de Estocolmo.
A partir de esos tejidos, extrajeron el ARN y tras eliminar los “duplicados”, identificaron 1,5 millones de secuencias de este ácido del tejido muscular y 2,8 millones de secuencias de ARN de la piel.
Como reporta Nature, también detectaron secuencias correspondientes a 236 genes en las muestras de músculos, y secuencia de 270 genes en las muestras de piel.
“Si queremos entender las especies extinguidas, necesitamos comprender qué complementos genéticos tienen y también qué hacían los genes y cuáles estaban activos”, dijo el genetista y coautor del estudio Marc Friedländer, de la Universidad de Estocolmo y SciLifeLab.
Este estudio pionero abre nuevas oportunidades e implicaciones interesantes para explorar las vastas colecciones de especímenes y tejidos almacenados en museos de todo el mundo, donde las moléculas de ARN podrían esperar ser descubiertas y secuenciadas.
Este, un estudio pionero, abre nuevas oportunidades e implicaciones interesantes para explorar las vastas colecciones de especímenes y tejidos almacenados en museos de todo el mundo, donde las moléculas de ARN podrían esperar ser descubiertas y secuenciadas.






