Nuevos informes internos conocidos públicamente reavivaron la polémica alrededor de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, al revelar una serie de presuntas irregularidades registradas durante su permanencia en la Escuela de Carabineros de Bogotá, donde cumple una condena judicial.
Los documentos, divulgados por la revista Semana y remitidos al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), describen posibles incumplimientos al reglamento del centro de reclusión, entre ellos el presunto ingreso de elementos prohibidos, hallazgos de teléfonos celulares, episodios de irrespeto al personal de custodia y la supuesta realización de procedimientos estéticos dentro de las instalaciones.
Según los reportes, uno de los hechos ocurrió el 2 de junio de 2026, cuando durante una revista rutinaria la mayor de la Policía Luz Amparo Pinto Rivera observó que Barrera presentaba una notoria inflamación en los labios y pequeñas equimosis -moretones- en el rostro. Al ser consultada sobre un posible procedimiento médico o estético, la influenciadora negó haberse sometido a cualquier intervención.
Sin embargo, de acuerdo con el mismo informe, Margareth Chacón, compañera de habitación de Barrera y condenada por su participación en el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, manifestó de manera voluntaria a las autoridades que la creadora de contenido presuntamente se había realizado un procedimiento estético durante la jornada de visitas del 31 de mayo.
La interna aseguró que uno de los visitantes habría aplicado sustancias de relleno en glúteos, pómulos, mentón y labios, y afirmó que, durante la noche siguiente, Barrera presentó fuertes dolores y episodios de fiebre.
Posteriormente, el 3 de junio, uniformados realizaron una inspección en la habitación de la influenciadora. Según el informe revelado, allí fueron encontrados diversos insumos de uso médico, entre ellos frascos de lidocaína, anestésicos locales, ácido hialurónico, agujas hipodérmicas, jeringas, gasas, suero fisiológico y otros elementos que quedaron relacionados en el acta oficial.

Los documentos también incluyen la declaración de un integrante de la Policía, quien reconoció haber entregado un domicilio solicitado por la influenciadora, aunque aseguró desconocer el contenido adicional de la bolsa que ingresó al centro de reclusión.
Las presuntas irregularidades hacen parte de un conjunto de 12 reportes elaborados por uniformados desde que Barrera fue trasladada, en agosto de 2025, de la cárcel El Buen Pastor a la Escuela de Carabineros, donde cumple la condena impuesta por los delitos de instigación a delinquir con fines terroristas, daño en bien ajeno agravado y perturbación del servicio de transporte público.
De acuerdo con la información divulgada, los informes fueron enviados al Inpec para su evaluación y podrían ser tenidos en cuenta al momento de revisar la permanencia de la influenciadora en ese centro especial de reclusión. Hasta el momento, las autoridades no han informado si se abrirá un proceso disciplinario ni si se adoptarán medidas adicionales frente a los hechos consignados en los documentos.







