Después de casi 17 años de espera, el Hospital Departamental Universitario San Juan de Dios de Armenia inauguró una moderna unidad renal que fortalecerá la atención de pacientes con enfermedades crónicas en el Quindío y el Eje Cafetero.
Según Carolina Castaño Londoño, gerente del hospital, este avance beneficiará especialmente a la comunidad más vulnerable. “Hoy vemos realidad la unidad renal en el Hospital San Juan de Dios. Esta unidad viene con tecnología de punta y una inversión cercana a los 1.500 millones de pesos, sin costo para el hospital gracias a la gestión con la empresa privada”, destacó.
La nueva unidad, dotada de equipos biomédicos de última generación, se hizo posible gracias al apoyo de la empresa GLS, que asumió la inversión como parte de su compromiso social con el departamento. Antes, el espacio funcionaba como un archivo abandonado, que fue transformado en un área clínica completamente equipada para prestar un servicio que, de acuerdo con la gerente, “permitirá atender no solo a más de mil pacientes del Quindío, sino también a usuarios de toda la región y el Eje Cafetero”.
Además de mejorar la cobertura, la unidad busca reducir la ocupación en cuidados intensivos y evitar traslados a otras ciudades. “Con esta unidad eliminamos barreras de acceso. Antes muchos pacientes debían permanecer en UCI o ser remitidos a otros departamentos. Hoy podrán ser atendidos aquí de manera oportuna, mejorando su calidad de vida y reduciendo la mortalidad”, explicó Castaño.
El doctor Jhon Serna Flórez, nefrólogo y uno de los principales impulsores de este proyecto, recordó que la idea nació en 2008, pero durante años careció de recursos. “El servicio tenía al especialista, pero no tenía ni el área ni los medios. Tocamos muchas puertas hasta que finalmente se hizo realidad”, afirmó.
El secretario de Salud del Quindío, Carlos Alberto Gómez, resaltó el avance en salud con la apertura, dado que la enfermedad renal es una de las patologías crónicas con mayor incidencia en la región. “Este es uno de esos grandes avances que permite garantizar el derecho a la salud y evitar que familias tengan que desplazarse a otras ciudades porque las EPS no tienen unidades contratadas aquí”, señaló.
Actualmente, en el Quindío funcionan cuatro unidades renales, a las que se suma esta nueva infraestructura que se encuentra lista para iniciar operaciones, a la espera del aval final de la Secretaría de Salud. La unidad contará con dos nefrólogos, personal de enfermería y se integrará como escenario de formación para estudiantes de la Universidad del Quindío, Von Humboldt y otras instituciones del país, fortaleciendo la vocación investigativa y docente del hospital.







