Moderna y Merck anunciaron resultados positivos en la fase 3 de un tratamiento personalizado contra el melanoma basado en ARN mensajero, que combinado con Keytruda mejoró de forma estadísticamente significativa la supervivencia libre de recaída frente al uso de Keytruda en solitario.
Las farmacéuticas estadounidenses Moderna y Merck dieron a conocer este miércoles los resultados de la fase final del ensayo clínico INTerpath-001, que evaluó intismeran autogene, una terapia personalizada diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente. El estudio incluyó a más de 1.100 personas con melanoma resecado en estadios IIB a IV, desde tumores de alto riesgo hasta casos con enfermedad avanzada.
El tratamiento combina intismeran autogene con pembrolizumab, comercializado por Merck bajo la marca Keytruda. De acuerdo con las compañías, esta combinación cumplió el objetivo principal del estudio, relacionado con la supervivencia libre de recaída, y también alcanzó el objetivo secundario de supervivencia libre de metástasis a distancia. Los laboratorios señalaron que los resultados fueron estadísticamente significativos frente al tratamiento con Keytruda como monoterapia, aunque por ahora no divulgaron las cifras detalladas del beneficio observado.
La particularidad de intismeran autogene está en su carácter personalizado. La terapia utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para proporcionar a las células instrucciones con las que puedan generar proteínas capaces de activar una respuesta inmunitaria. En este caso, el tratamiento se diseña a partir de las alteraciones específicas identificadas en el tumor de cada paciente, con el propósito de entrenar al sistema inmunitario para reconocer y atacar las células cancerosas que presentan esas características.
“Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad”, afirmó Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna. Por su parte, Georgina Long, investigadora principal del estudio y directora médica del Instituto del Melanoma de Australia, señaló que la combinación podría contribuir a que los pacientes permanezcan durante más tiempo sin cáncer.
El anuncio tiene especial relevancia porque, según Moderna y Merck, se trata del primer resultado positivo de un ensayo de fase 3 para una terapia personalizada de neoantígenos y para una terapia contra el cáncer basada en ARN mensajero. La fase 3 constituye una etapa decisiva antes de solicitar la autorización de comercialización de un tratamiento, aunque estos resultados no significan que la terapia ya esté aprobada para su uso generalizado.
Las compañías anunciaron que presentarán los datos completos en un congreso médico y posteriormente iniciarán los trámites ante las autoridades regulatorias para solicitar la aprobación. El melanoma es una de las formas más agresivas de cáncer de piel y, de acuerdo con los datos citados por los laboratorios, en 2022 se diagnosticaron más de 330.000 nuevos casos en el mundo.
El avance también repercutió en los mercados financieros: las acciones de Moderna registraron una fuerte subida tras conocerse los resultados, reflejando las expectativas generadas alrededor de esta nueva generación de tratamientos personalizados contra el cáncer. La compañía se hizo conocida mundialmente por su participación en el desarrollo de vacunas de ARN mensajero contra la covid-19, tecnología que ahora busca llevar a un nuevo escenario: terapias diseñadas específicamente para las características biológicas del tumor de cada paciente.







