En muchas sociedades el error y la equivocación son vistos como la desgracia, sinónimo de vergüenza y lo peor que le pueda pasar a un ser humano. Frente a ello tememos y nos sentimos inseguros. Y es que ¿a quien le gusta equivocarse?
Nos animaron y formaron para hacer las cosas bien, ser excelentes y no equivocarnos, pero ¿que pasa cuando ello ocurre? ¿Qué sentimos cuando los hijos hacen algo que no esperábamos?
¿Qué experimentamos cuando algo no sale como estaba planeado? Frustración, enojo, depresión, tristeza y deseos de dejarlo tirado. Dios nos da un ejemplo de superación: El conoce nuestro corazón y sabe perfectamente nuestro destino, sin embargo, nos dio una oportunidad de volver a El y nos dio un camino para llegar a El, Jesús. Dios desea que te levantes hoy, traces un camino y vuelvas a intentarlo, no habrás fracasado, habrás aprendido una manera distinta de hacer las cosas, aprende de ellas.
* Cita para meditar.
Ø Lucas 8:15: “Pero la parte que cayó en buen terreno son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha”.
Proverbios 24:16: “Porque siete veces cae el justo, y se torna á levantar; Mas los impíos caerán en el mal”.
_________________________
Pastor Raúl Martínez Quiceno






