En el marco del Día Internacional de la Alfabetización, el Gobierno del Quindío destacó el impacto del programa de alfabetización para adultos, que ya beneficia a 473 personas en 11 municipios no certificados. La estrategia, liderada por la Secretaría de Educación departamental, busca reducir el analfabetismo y brindar nuevas oportunidades de aprendizaje a adultos mayores en centros día, hogares geriátricos y zonas rurales.
La jornada en el centro día ‘Para Volver a Creer’, en La Tebaida, transcurría entre partidas de ajedrez, dominó y la calidez del bingo cuando arribaron los funcionarios de la Secretaría de Educación con detalles para conmemorar esta fecha instituida por la Unesco. En medio de las sonrisas, la historia de Anita reflejó el sentido humano de este proyecto, que transforma vidas al devolver la ilusión por el conocimiento en la etapa dorada.
Para Anita, quien vive sola en una habitación alquilada tras la partida de sus familiares a otras regiones, el centro día representa su principal refugio contra la soledad y su aula de superación personal. “Me vengo siempre para acá todo el día para no estar sola en la casa, y acá tenemos todo: comida, mucha recreación; he aprendido mucha cosa, yo no sabía hacer esas sopas de letras y ahora las lleno todas, y tengo los cuadernos lindos”, relata con entusiasmo.
Esta experiencia se replica en diversos rincones del departamento a través del esfuerzo institucional. Lizbeth Porras Agudelo, profesional universitaria de la Dirección de Cobertura Educativa, explicó que la cobertura abarca centros vida, hogares del adulto mayor, el Hospital Mental de Filandia, la fundación Amar y Vivir en Circasia, y sectores rurales como Pueblotapao y Boquía. Bajo la administración del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, la matrícula pasó de 100 a casi 500 adultos, con la meta de impactar a 1.000 personas en el cuatrienio.
El pilar fundamental de este proceso radica en la labor pedagógica que desempeñan docentes de las instituciones educativas locales durante sus horas extras. Educadoras como Angélica María Arias Pineda, docente del Instituto Tebaida, adaptan las metodologías para conectar con las vivencias, memorias y emociones de cada uno de sus alumnos.
A través de dinámicas como el “día de cuentahistorias” y proyecciones audiovisuales, los maestros estimulan la memoria colectiva e histórica de los participantes, rememorando anécdotas de la fundación de sus pueblos y vivencias personales. La docente Arias enfatiza que este ejercicio académico se convierte en una lección mutua de resiliencia, nobleza y afecto, donde los estudiantes vuelven a experimentar la ilusión de la infancia.
Con la entrega de kits y el fortalecimiento de las aulas de alfabetización, la administración departamental reafirma su compromiso con la inclusión educativa y el bienestar de la población adulta mayor. Las historias de superación como la de Anita evidencian que nunca es tarde para aprender a leer, escribir y construir nuevos recuerdos en comunidad.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






