Un mes después del estremecedor hecho que conmocionó al Reino Unido, la familia del niño de tres años que fue lanzado al recinto de cocodrilos de un zoológico en Cambridgeshire informó que el menor continúa hospitalizado y enfrentará consecuencias permanentes derivadas de las graves lesiones sufridas durante el ataque.
El caso ocurrió el 18 de junio de 2026 en el zoológico Johnsons of Old Hurst, cuando un hombre de 30 años, que presuntamente no tenía ninguna relación con la víctima, tomó al menor y lo arrojó desde una pasarela hacia el foso donde se encontraban varios cocodrilos. El niño cayó desde una altura superior a los cuatro metros y resultó gravemente herido durante el incidente.
Tras la caída, trabajadores y responsables del zoológico actuaron rápidamente para rescatar al pequeño, quien fue trasladado de urgencia al Hospital Addenbrooke de Cambridge en estado crítico. Las autoridades británicas detuvieron al sospechoso bajo cargos de intento de asesinato, mientras los investigadores intentaban esclarecer las circunstancias del ataque.
Ahora, semanas después de los hechos, la familia reveló que el menor ha tenido que someterse a siete intervenciones quirúrgicas, incluida una compleja operación para reconstruir nervios dañados en una de sus manos. Además, sufrió heridas severas en brazos, cuello y cabeza, por lo que requirió una cirugía de emergencia que se prolongó durante varias horas. Aunque su estado es estable y muestra signos de recuperación, los médicos advierten que algunas secuelas podrían acompañarlo durante el resto de su vida.
La abuela del niño señaló que el pequeño ha comenzado a recuperar el ánimo, interactúa con el personal médico y ha vuelto a sonreír, lo que representa un avance significativo dentro de un proceso de rehabilitación que aún será largo y complejo.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta. La Policía de Cambridgeshire mantiene la recopilación de testimonios y pruebas para determinar con precisión lo ocurrido aquel día en el zoológico, un episodio que generó indignación y reabrió el debate sobre la seguridad en espacios públicos y la protección de menores frente a hechos de violencia impredecibles.






