Videos grabados por habitantes del sector y las denuncias de la familia han puesto bajo la lupa el procedimiento policial que precedió a la muerte de Donovan Balanta Paz, de 34 años, en límites entre Bogotá y Soacha.
Según relataron sus familiares, Donovan no participaba en la riña que atendían los uniformados en el sector de Caracolí. Aseguran que, tras lanzar una botella y correr al notar la presencia de la Policía, fue perseguido, reducido y esposado. La denuncia sostiene que, una vez inmovilizado en el suelo, habría recibido golpes y varias descargas de un dispositivo tipo táser.
Los habitantes del sector que presenciaron el procedimiento grabaron videos que posteriormente circularon en redes sociales y que ahora hacen parte del material que será analizado por las autoridades. Familiares de la víctima afirman que en las imágenes se observa a los uniformados interviniendo contra Donovan cuando ya se encontraba reducido.
De acuerdo con los allegados, Donovan manifestó sentirse mal y presentar dolor en el pecho después del procedimiento. También sostienen que pidió ayuda antes de perder el conocimiento. La familia exige que se esclarezcan las circunstancias de su muerte y que se determine si existió un uso excesivo de la fuerza durante la intervención policial.
Por su parte, la Policía Metropolitana de Soacha confirmó que sus uniformados acudieron al lugar para atender una riña y que durante el procedimiento se utilizó un dispositivo de inmovilización electrónica tipo táser. La institución indicó que Donovan fue trasladado a la Estación de Policía de Cazucá y que, una vez allí, presentó una afectación repentina de salud que le hizo perder el conocimiento. Posteriormente fue llevado a un centro médico, donde se confirmó su fallecimiento.
La Policía enfatizó que la causa de la muerte aún no ha sido establecida y que será determinada mediante los respectivos procedimientos médico-legales. Entre tanto, la Inspección General abrió una indagación disciplinaria para revisar la actuación de los uniformados y esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos. Como medida preventiva, siete policías fueron apartados temporalmente de sus funciones mientras avanzan las investigaciones.
La muerte de Donovan Balanta ha generado conmoción y reavivado el debate sobre los procedimientos policiales y el uso de dispositivos de inmovilización electrónica. Mientras las investigaciones continúan, la familia espera que los resultados permitan establecer qué ocurrió realmente durante las horas previas a su fallecimiento.






