Raquel Guerrero, una mujer de 84 años, murió este sábado 22 de agosto en Bucaramanga, luego de permanecer cerca de un mes bajo atención médica por las graves lesiones que sufrió durante un hurto ocurrido el pasado 10 de julio.
El hecho se registró en el barrio Alfonso López, cuando Guerrero llegaba a su vivienda y fue abordada por un hombre que se movilizaba en una motocicleta. De acuerdo con la investigación de las autoridades, el sujeto habría intentado arrebatarle el bolso mediante la modalidad de raponazo.
La fuerza del tirón hizo que la adulta mayor perdiera el equilibrio y cayera violentamente contra el pavimento. El impacto le provocó un trauma craneoencefálico severo, acompañado de una hemorragia intracraneal, por lo que fue trasladada de urgencia a la Clínica Chicamocha.
Guerrero permaneció internada durante varias semanas, buena parte de ese tiempo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), bajo pronóstico reservado y con soporte médico especializado. Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal de salud, no logró recuperarse de la gravedad de las lesiones y falleció este sábado.
“Al intentar raparle sus pertenencias, produce su caída y le ocasiona lesiones en su cuerpo”, explicó el coronel Héctor Daniel García, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, al referirse al procedimiento.
Las cámaras permitieron identificar al presunto responsable
Tras el hurto, investigadores de la Sijín de la Policía Metropolitana de Bucaramanga revisaron las cámaras de seguridad instaladas en el sector. Los videos permitieron identificar la motocicleta que habría sido utilizada durante el ataque y hacer seguimiento a su recorrido.
El vehículo fue posteriormente ubicado en el barrio Bavaria II. Hasta ese lugar llegaron unidades del Grupo Contra Atracos, quienes capturaron a Juan Carlos Ortiz Flórez, señalado por las autoridades como presunto responsable del hecho.
Durante el procedimiento, los uniformados le encontraron una pistola con dos cartuchos que llevaba dentro de un bolso tipo carriel.
Ortiz Flórez fue inicialmente presentado ante las autoridades por el delito de porte ilegal de armas y un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. Sin embargo, tras el fallecimiento de Guerrero, el proceso judicial deberá responder ahora por la nueva circunstancia y el hombre enfrenta una investigación por homicidio, mientras se determina su responsabilidad penal en la muerte de la adulta mayor.
De acuerdo con las verificaciones realizadas por las autoridades, el detenido registra más de 11 anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), relacionadas con delitos como hurto calificado y agravado, porte de armas, utilización de menores para la comisión de delitos, tráfico de estupefacientes y violencia intrafamiliar. Estas anotaciones, no obstante, no equivalen por sí mismas a condenas.
Madre de un reconocido general del Ejército
Raquel Guerrero era madre del general retirado José Luis Esparza, exjefe de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército Nacional y uno de los oficiales relacionados con la Operación Jaque, la histórica operación militar realizada en julio de 2008.
En esa acción, el Ejército Nacional logró la liberación de 15 personas que permanecían secuestradas por las Farc, entre ellas la entonces excandidata presidencial Ingrid Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses.
La muerte de Guerrero se produjo 43 días después del hurto que desencadenó las graves lesiones neurológicas. El caso continúa bajo investigación de las autoridades judiciales, que deberán establecer la responsabilidad del capturado en los hechos que terminaron con la vida de la mujer de 84 años.







