Johan Sebastián Ovalle Vélez, de 17 años, murió después de permanecer durante 16 días hospitalizado tras el grave episodio ocurrido el pasado 9 de septiembre en la Institución Educativa Gabriel García Márquez, en el oriente de Medellín.
El fallecimiento del adolescente se produjo hacia las 6:00 de la tarde del viernes 25 de septiembre en el Hospital San Vicente Fundación, donde permanecía bajo atención médica debido a la grave lesión que sufrió en la cabeza durante el incidente. La muerte fue confirmada por autoridades de Medellín y reportada por medios locales.
Los hechos que derivaron en su hospitalización ocurrieron durante la jornada escolar del 9 de septiembre. El joven, quien cursaba décimo grado, ingresó al plantel educativo ubicado en la comuna 8, Villa Hermosa, portando un arma traumática y realizó varias detonaciones en el interior de la institución.
La situación generó momentos de tensión entre estudiantes y docentes, quienes buscaron refugio mientras las autoridades atendían la emergencia. Posteriormente, el adolescente resultó gravemente herido en la cabeza con el arma que llevaba y fue trasladado inicialmente a la Clínica Sagrado Corazón, para luego ser remitido al Hospital San Vicente Fundación, donde permaneció internado hasta su fallecimiento.
Dos adultos fueron capturados por retirar el arma
La investigación también derivó en la captura de dos hombres identificados como John Jairo Lora Sánchez, de 37 años, y Wilson Alberto Rodas Lenis, de 46, quienes, según los reportes conocidos del caso, ingresaron posteriormente al establecimiento educativo y retiraron el arma que había quedado en el lugar.
Las autoridades avanzaron en la investigación para establecer las circunstancias de su ingreso al colegio y su relación con el arma utilizada durante el episodio.
Investigación busca esclarecer lo ocurrido
Tras la emergencia, las autoridades iniciaron una investigación para determinar qué ocurrió antes, durante y después del ingreso del adolescente al establecimiento educativo.
La información entregada durante las semanas posteriores al caso señaló que el estudiante había presentado dificultades de convivencia desde 2025 y que contaba con un esquema de semiescolarización. También se informó sobre acompañamiento psicológico y psicosocial y la activación de una ruta de atención en salud mental.
No obstante, las autoridades no habían establecido públicamente una causa definitiva que explicara el comportamiento del adolescente ni confirmado como hecho probado que situaciones de matoneo hubieran provocado el episodio. Esos aspectos permanecían dentro de las líneas de investigación.
La muerte de Ovalle Vélez cierra de manera trágica un caso que desde el 9 de septiembre generó preocupación en la comunidad educativa de Medellín y puso nuevamente en discusión las medidas de prevención y respuesta frente al ingreso de armas a los entornos escolares.






