En Brasil, una mujer fue señalada de planear durante semanas el asesinato de la expareja de su esposo, con el propósito de quedarse con la custodia de la hija que ambos compartían.
La víctima fue identificada como Laís Pereira, de 25 años, quien perdió la vida tras ser atacada por dos hombres contratados por Gabrielle Cristine Pinheiro Rosário, actual pareja de su exesposo. De acuerdo con la investigación, la mujer ofreció más de 20.000 reales (unos 15 millones de pesos colombianos) a los sicarios Erick Santos Maria y Davi de Souza Malto para cometer el crimen.
Los investigadores revelaron que Gabrielle suministró información precisa sobre los horarios, lugares y rutinas de la víctima, con el fin de garantizar que el ataque no fallara. El homicidio ocurrió minutos después de que Laís dejara a su hija de cuatro años en el colegio, alrededor de las 11:00 de la mañana.
Según medios locales, la acusada consideraba a Laís como “un obstáculo” en su relación, debido a que su pareja mantenía contacto frecuente con la menor. La investigación apunta a que su principal motivación era “quitarla del camino” para poder “formar un hogar completo” junto al hombre y la niña.
Tras el asesinato, los dos autores materiales fueron capturados y confesaron haber recibido el dinero y las instrucciones para ejecutar el crimen. Sin embargo, uno de los detalles más impactantes del caso fue el papel de la madre de uno de los sicarios, quien decidió entregarlo a las autoridades después de reconocerlo en las grabaciones de las cámaras de seguridad
“Llamé para denunciar a mi hijo porque no podía creer lo que había hecho. Lo crié en la iglesia, tocaba la guitarra en el grupo de alabanza. Jamás imaginé que quitaría una vida”, declaró la mujer entre lágrimas, según el medio G1 Globo .






