Paula Carley Coca Murcia, de 23 años, fue asesinada mientras cumplía su jornada laboral en un café ubicado en el kilómetro 2 de la vía que comunica a San Gil con Socorro, en jurisdicción de Pinchote, Santander. El crimen ocurrió hacia las 12:40 del mediodía de este domingo 1 de noviembre y terminó con la captura en flagrancia de un hombre de 63 años, señalado por las autoridades como presunto responsable del feminicidio agravado.
De acuerdo con las primeras versiones, el hombre habría llegado al establecimiento comercial y sostenido una discusión con la joven antes de atacarla con un arma cortopunzante. En medio del hecho, presuntamente le habría dicho: “Si no era para mí, no es para nadie más”. Esta versión hace parte de la información que deberá ser esclarecida por las autoridades durante la investigación.
Tras el ataque, Paula sufrió heridas de gravedad y fue trasladada de urgencia a la Clínica Santa Cruz de la Loma, en San Gil. Sin embargo, pese a la atención médica recibida, falleció minutos después.
La reacción de la Policía permitió activar un plan candado y desplegar un operativo de búsqueda sobre la vía nacional. Según confirmó el teniente coronel Duván Francisco Gélvez Ferreira, comandante del Distrito de Policía de San Gil, los uniformados ubicaron e interceptaron al señalado agresor en el sector de la plaza de ferias de ese municipio, donde fue capturado en flagrancia.
El oficial explicó que el hombre presentaba autolesiones al momento del procedimiento, por lo que tuvo que ser trasladado bajo custodia policial a un centro médico. «Gracias a la inmediata reacción de nuestros uniformados y a la activación efectiva del plan candado, logramos la captura del presunto agresor minutos después de ocurrido este lamentable hecho», manifestó.
El capturado y los elementos materiales probatorios recolectados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que adelantará el proceso judicial para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades correspondientes.
Por su parte, la Gobernación de Santander rechazó el asesinato de Paula y pidió a las autoridades avanzar en las investigaciones. El caso vuelve a llamar la atención sobre la violencia contra las mujeres y la importancia de fortalecer las medidas de prevención y protección.


