El Gobierno del Quindío, en articulación con las alcaldías de los 12 municipios del departamento, asumirá el liderazgo del proceso de mejoramiento y mantenimiento de la morgue de Calarcá, con el objetivo de levantar la medida de suspensión temporal impuesta por la Secretaría de Salud.
Esta fue la principal conclusión de la reunión de la primera comisión encargada de gestionar las reformas físicas necesarias para poner nuevamente en funcionamiento este servicio forense clave para la región.
El encuentro, realizado en la mañana de este sábado, contó con la participación de delegados de la Procuraduría Regional y Ambiental, la Personería de Armenia, las secretarías de Infraestructura y Salud departamental, representantes de las alcaldías, el Hospital La Misericordia y Medicina Legal. Durante la jornada se efectuó un recorrido por las instalaciones, donde se evidenciaron múltiples necesidades estructurales y operativas.
El plan de intervención contempla dos fases. La primera, de ejecución inmediata, incluye adecuaciones en el segundo piso, cerramiento perimetral, habilitación de un cuarto de aseo y solución a problemas de humedad que actualmente afectan el edificio.
En la segunda etapa se proyecta la ampliación de las salas de procedimientos forenses, la modernización de redes hidráulicas y se estudia la posibilidad de instalar una nueva cava, lo que permitiría aumentar la capacidad de recepción y manejo de cuerpos.
Como parte del compromiso, el Instituto de Medicina Legal deberá entregar el próximo martes a la Secretaría de Salud el plan de contingencia que permitirá levantar la medida de suspensión, mientras se ejecutan las obras necesarias para garantizar condiciones dignas y seguras en la prestación del servicio forense.







