El futuro de la escuela Ayacucho tuvo un giro importante tras varias mesas de trabajo entre la administración municipal de Montenegro, el área directiva del colegio Marco Fidel Suárez, líderes comunales, concejales y otras dependencias del Gobierno Local. Como resultado de estos espacios de concertación, se acordó que la institución no será demolida, sino restaurada y reactivada, preservando así su valor histórico y arquitectónico.
El alcalde, Gustavo Pava Busch explicó que el proceso ha requerido varias etapas técnicas y administrativas, además de una escucha activa con la comunidad que en repetidas ocasiones solicitó evitar la demolición del inmueble.
“Hemos tomado la decisión de no demoler, sino de poder reactivar este salón que tiene una arquitectura que nos lleva a nuestro paisaje cultural cafetero. Ahora estamos haciendo el trámite de las pólizas de seguridad de los bienes del municipio y desde allí podemos iniciar el proceso de recuperación”, indicó el mandatario.
La decisión permitirá conservar una estructura representativa del Paisaje Cultural Cafetero, considerada por los habitantes como un componente de identidad local. Una vez finalizados los trámites y aseguramientos prioritarios, se dará inicio a las labores de adecuación y recuperación física del espacio.
El Gobierno Municipal reiteró que continuará trabajando en conjunto con la comunidad y los actores institucionales para garantizar que la restauración responda a necesidades reales del sector educativo y preserve el patrimonio arquitectónico que caracteriza a Montenegro.
La meta, aseguraron, es devolverle a la escuela Ayacucho un uso pedagógico activo y un valor social que fortalezca la memoria y el arraigo del municipio.







