La gerente de Camacol Quindío, Milena Arango, aseguró que el gremio constructor observa un ambiente de solidez democrática tras las recientes elecciones, al tiempo que analiza las perspectivas del sector de la construcción frente al nuevo escenario político y económico del país.
Las declaraciones se dieron en el marco de un foro económico sectorial en el que se revisa el comportamiento del sector durante 2025, las proyecciones para el presente año y las oportunidades que podrían surgir a partir de los cambios en el panorama electoral.
“Lo que encontramos es un ambiente de solidez en la parte democrática, donde los resultados demuestran que la Registraduría cumplió y que el ciudadano también ejerció su derecho al voto, con una participación cercana al 54% a nivel nacional”, señaló el dirigente gremial.
Frente a los resultados electorales en el departamento, Arango señaló que el gremio constructor mantendrá una postura de diálogo y trabajo articulado con quienes resulten elegidos.
“Independientemente de cómo queden las elecciones, nuestro deber es trabajar con quienes queden. Siempre hemos sido un gremio de puertas abiertas que busca reunirse y trabajar mancomunadamente, porque el beneficio no es solo del sector constructor sino de la ciudad y del departamento”, explicó.
Según explicó Arango, la actividad edificadora ha mostrado algunas señales de fortaleza, especialmente por la ampliación de la cobertura de proyectos en el departamento.
Mientras que anteriormente la mayor parte de los proyectos se concentraban en Armenia, Calarcá, La Tebaida y Circasia, actualmente el desarrollo inmobiliario se ha extendido hacia otros cinco municipios del departamento.
Sin embargo, el gremio reconoce que la dinámica del sector ha enfrentado algunas dificultades, principalmente por la disminución en el lanzamiento de nuevos proyectos.
“La reducción en los lanzamientos implica que se suspenden algunas iniciaciones de obra y, por ende, también se reduce la contratación de mano de obra, porque es un efecto directo de la actividad constructora”, explicó la gerente.
Ante estos cambios en el mercado, el sector ha comenzado a explorar nuevas modalidades de proyectos inmobiliarios, especialmente aquellos asociados al crecimiento del turismo en el departamento.
Entre las tendencias que han comenzado a desarrollarse se encuentran proyectos tipo multifamily y coliving, además de iniciativas orientadas a compradores internacionales.
Estas nuevas modalidades responden a una transformación en la demanda del mercado inmobiliario, donde el turismo y la inversión extranjera empiezan a jugar un papel más relevante.
Impacto económico de la construcción
Históricamente, la construcción ha sido uno de los motores económicos del departamento. Hace aproximadamente diez años, la actividad edificadora representaba cerca del 19% del Producto Interno Bruto (PIB) del Quindío .
En ese momento el departamento llegó a tener cerca de 4.500 unidades de vivienda en oferta. Actualmente la cifra se mantiene cercana, con alrededor de 4.200 unidades disponibles, aunque el aporte del sector al PIB departamental ha disminuido y hoy no alcanza el 10 %.
Costos de construcción y transporte de materiales
Otro de los factores que inciden en la dinámica del sector son los costos de construcción. El índice de costos, conocido como ICOCERT, continúa siendo elevado en el departamento, aunque ya no se ubica al Quindío entre las regiones con los valores más altos del país.
Hace algunos años el departamento figuraba entre los tres primeros lugares, junto a regiones como Chocó y La Guajira.
Uno de los factores que explican estos costos es la falta de industrias productoras de materiales de construcción en la región, lo que obliga a transportar insumos desde otras ciudades o desde puertos como Buenaventura, lo que incrementa los costos logísticos.
Impacto del salario mínimo
En cuanto al aumento del salario mínimo, Arango explicó que su impacto en los costos de los proyectos no es total, ya que no todos los trabajadores del sector reciben el salario mínimo.
“El incremento impacta principalmente a los trabajadores de base. En promedio estimamos que el efecto real en los costos laborales está entre un 8% y un 10%”, indicó.
Crédito de vivienda y necesidad de subsidios
Arango también se refirió al anuncio del Fondo Nacional del Ahorro sobre la posibilidad de otorgar créditos del 100% para vivienda de interés social (VIS), medida que podría contribuir a dinamizar el mercado inmobiliario.
No obstante, advirtió que el acceso a la vivienda depende también de la capacidad de pago de los compradores.
“Una cosa es que te presten el 100% del valor de la vivienda y otra muy distinta es que las familias tengan la capacidad de pago. Por eso es fundamental mantener subsidios para la cuota inicial”, explicó.
Según la dirigente gremial, muchas familias enfrentan dificultades para lograr el cierre financiero de una vivienda, ya que deben cubrir simultáneamente gastos como el arriendo y el ahorro para la cuota inicial.







