Médicos y personal de salud en Irán han denunciado que varios hospitales del país se encuentran saturados y en estado crítico, luego de casi dos semanas de protestas antigubernamentales que han dejado un alto número de personas heridas.
De acuerdo con testimonios del sector sanitario, las salas de urgencias están desbordadas, especialmente en ciudades como Teherán, Isfahán, Mashhad y Shiraz, donde el ingreso constante de lesionados ha obligado a suspender procedimientos no urgentes y a reforzar turnos médicos ante la falta de espacio y recursos.
Los profesionales de la salud aseguran que muchos pacientes presentan heridas graves producto de enfrentamientos durante las manifestaciones, lo que ha puesto bajo presión a los servicios de emergencia y a las unidades de cirugía. En algunos centros, la escasez de personal especializado y de insumos médicos ha complicado aún más la atención.
Organizaciones de derechos humanos han reportado decenas de muertos y cientos de heridos, aunque las cifras varían debido a las restricciones informativas y a las dificultades para verificar datos en el terreno. Paralelamente, se han denunciado detenciones masivas y un endurecimiento de las medidas de seguridad por parte de las autoridades.
Organizaciones de derechos humanos han reportado decenas de muertos y cientos de heridos, aunque las cifras varían debido a las restricciones informativas y a las dificultades para verificar datos en el terreno. Paralelamente, se han denunciado detenciones masivas y un endurecimiento de las medidas de seguridad por parte de las autoridades.
Las protestas, que comenzaron por inconformidades económicas, han evolucionado hacia un reclamo más amplio contra el gobierno iraní. Mientras tanto, el sistema de salud enfrenta una de sus mayores presiones recientes, en medio de llamados del personal médico para que se respete la atención humanitaria y se garantice el acceso a los hospitales sin interferencias.







