Una tragedia sacudió a Canadá tras un tiroteo ocurrido en la Tumbler Ridge Secondary School, en la localidad de Tumbler Ridge, provincia de Columbia Británica. El ataque dejó al menos ocho personas muertas y más de 25 heridas, la mayoría estudiantes, en uno de los hechos más graves registrados en un centro educativo del país.
Las autoridades identificaron como presunto responsable a Jesse Van Rootselaar, de 18 años, quien habría ingresado armado a la institución educativa y abierto fuego contra alumnos y personal. Según los reportes preliminares, antes del ataque en la escuela el joven también habría asesinado a dos familiares en una vivienda cercana. Posteriormente, el agresor se quitó la vida dentro del plantel.
El primer ministro Mark Carney calificó lo ocurrido como “una tragedia inimaginable” y expresó su solidaridad con las familias afectadas. El Gobierno decretó luto nacional mientras continúan las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen.
Equipos de emergencia atendieron a los heridos y trasladaron a varios de ellos a hospitales regionales. La policía mantiene acordonada la zona y trabaja en la recolección de pruebas, así como en el acompañamiento psicológico a estudiantes, docentes y familiares.
Aunque los tiroteos escolares son poco frecuentes en Canadá, el hecho ha reabierto el debate sobre el acceso a armas de fuego, la prevención de la violencia juvenil y la atención en salud mental. La comunidad de Tumbler Ridge, una pequeña población en el oeste canadiense, permanece en estado de duelo ante una tragedia que ha marcado profundamente al país.







