Durante la jornada “Juntos Fortalecemos el Campo” en Calarcá, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya hizo un llamado vehemente a los damnificados por el terremoto para que no se dejen engañar respecto al origen y destino de las donaciones. El mandatario confirmó un esquema estricto de control con actas en mano y la entrega directa de carpas internacionales a las familias rurales que se niegan a abandonar sus predios tras el colapso de sus viviendas.
Ante cientos de productores y familias rurales del municipio, el jefe del Ejecutivo departamental enfatizó la transparencia con la que se deben administrar los insumos recolectados para la atención de la emergencia. Galvis Bedoya fue categórico al señalar que las entregas responden únicamente a la solidaridad ciudadana y no a intereses de índole particular ni electoral en el territorio.
”Las ayudas humanitarias no son del gobernador, ni de los alcaldes, ni de los actores políticos”, aseveró contundentemente el mandatario. La declaración busca blindar el proceso asistencial y llevar tranquilidad a las comunidades afectadas por el movimiento telúrico del pasado 10 de agosto.
Para evitar maniobras de desvío de los elementos almacenados en el Centro de Acopio Departamental, la administración asignó la administración operativa del recinto a las hermanas del gobernador, Laura Cristina y Claudia Marcela Galvis, junto a su círculo más cercano. Este equipo se encarga de cruzar con actas formales las necesidades reportadas por cada alcaldía según los censos oficiales.
Paralelamente a la distribución en el centro logístico, las autoridades regionales intensificaron las visitas de campo en la alta montaña y sectores veredales. El propósito es ubicar de manera prioritaria a los hogares que permanecen al descubierto debido al daño severo en sus infraestructuras habitacionales.
Gracias a la cooperación técnica e internacional recibida de distintos países, el departamento comenzó la asignación e instalación de carpas de refugio en la zona rural. Esta solución temporal atiende a las familias campesinas que, pese a perder sus casas, se resisten a abandonar sus predios y unidades productivas para no descuidar sus cultivos ni animales.
Con este despliegue operativo en los municipios, el Gobierno del Quindío busca garantizar que cada paquete humanitario se entregue con rigor técnico y equidad en el sector rural. Las jornadas institucionales continuarán recorriendo la geografía departamental para atender a la población vulnerada por el desastre natural.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






