Desde este lunes 1 de septiembre de 2025, la Unión Europea prohibió el uso de dos sustancias ampliamente utilizadas en esmaltes y geles semipermanentes para uñas: el óxido de difenilfosfina (TPO) y la dimetil-p-toluidina (DMTA). Ambos compuestos han sido clasificados como carcinógenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción (CMR), lo que significa que pueden provocar cáncer, alterar el ADN o afectar la fertilidad.
La medida, aprobada en mayo y recogida en el Reglamento (UE) 2025/877, se enmarca en el Reglamento Omnibus VII, que refuerza la protección de la salud pública eliminando de los cosméticos todas las sustancias consideradas peligrosas. La norma obliga a fabricantes, distribuidores y salones de belleza a retirar de inmediato los productos que contengan estos químicos, sin excepciones ni prórrogas.
Hasta ahora, el TPO se encontraba en cerca del 25% de los esmaltes del mercado como fotoiniciador para fijar el producto con lámparas LED de radiación ultravioleta. La popularidad de la manicura semipermanente, que garantiza uñas brillantes y resistentes durante semanas, había convertido a estas sustancias en un estándar de la industria.
Sin embargo, estudios recientes del Comité Científico de Seguridad del Consumidor (SCCS) y la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) demostraron que la exposición continuada puede alterar el sistema endocrino, provocar irritaciones en piel y ojos, reducir la fertilidad y aumentar el riesgo de enfermedades graves como cáncer, diabetes u obesidad.
La decisión ha generado reacciones en el sector estético. Mientras algunos profesionales expresan preocupación por el impacto inmediato en sus negocios, otros valoran la normativa como un paso necesario. “No espero a que una normativa me diga qué es dañino. Para mí, la verdadera innovación está en cuidar la salud con responsabilidad, no en seguir tendencias”, afirmó Oihana Lozano, responsable de la estética Arianne.
La Comisión Europea recordó que los consumidores deben revisar las etiquetas de los productos y dejar de usar de inmediato aquellos que contengan TPO o DMTA. Además, los esmaltes adquiridos antes de la entrada en vigor tampoco podrán comercializarse ni aplicarse en salones de belleza.
Expertos como Nicolás Olea, catedrático emérito de Medicina en la Universidad de Granada, advierten que la clasificación de estas sustancias como CMR es solo una parte del problema. “Tanto el TPO como el DMTA son disruptores endocrinos, pero se prohíben como CMR porque a las autoridades les cuesta mucho hablar de disruptores, ya que tendrían que vetar muchos más productos”, señaló.







