La NASA anunció la suspensión de su proyecto de construcción de la estación espacial Gateway en órbita lunar, como parte de una reestructuración de su programa Artemisa. La agencia estadounidense decidió concentrar sus esfuerzos en la creación de una base en la superficie de la Luna, ubicada cerca del polo sur, donde se ha identificado la presencia de hielo subterráneo, recurso clave para la sostenibilidad de futuras misiones. Para este proyecto, se han prometido 20.000 millones de dólares durante los próximos siete años.
Según Jared Isaacman, director de la NASA, la decisión busca garantizar una presencia humana sostenible en la Luna, “la base no será una realidad de la noche a la mañana, se construirá a lo largo de decenas de misiones, en colaboración con socios comerciales e internacionales”. La elección del polo sur lunar responde a la disponibilidad de agua y la estrategia de la agencia para preparar futuras exploraciones hacia Marte.
La suspensión de Gateway, que había sido concebida como estación de investigación y punto de escala para misiones espaciales, se produce tras múltiples retrasos y aumentos de costos. “Aunque sigue siendo pertinente para los objetivos de exploración, no es indispensable para alcanzar nuestras prioridades principales”, indicó Carlos García-Galán, director adjunto del programa Gateway. La NASA planea reutilizar los módulos ya construidos y mantener coordinación con agencias internacionales como ESA y JAXA para respaldar los nuevos objetivos de Artemisa.
El cambio evidencia un ajuste estratégico frente a la competencia internacional, especialmente China, que también planea establecer presencia humana en la Luna. Con este movimiento, la NASA busca acelerar su programa lunar, optimizar recursos y avanzar en la construcción de una base que sirva como plataforma para la futura colonización y exploración del espacio profundo.







