Después de varios años bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud, el Hospital La Misericordia de Calarcá inicia una nueva etapa bajo la administración del Gobierno del Quindío.
El Hospital La Misericordia de Calarcá vuelve a estar bajo la administración del Gobierno del Quindío, luego del proceso adelantado con la Superintendencia Nacional de Salud para poner fin a la etapa de intervención y avanzar hacia la recuperación integral de la institución. La decisión representa un nuevo capítulo para uno de los principales centros asistenciales del departamento y para la atención de la población de Calarcá y la zona cordillerana.
La institución permanecía bajo intervención forzosa administrativa desde septiembre de 2021. En enero de 2026, la Gobernación había acudido incluso a una acción popular para solicitar la culminación de la intervención y la devolución de la administración, argumentando que los informes del proceso mostraban avances en materia administrativa, financiera y asistencial.
La nueva etapa estará liderada por el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, quien, de acuerdo con la información entregada por la Administración Departamental, asumirá el proceso de recuperación y fortalecimiento del hospital con el acompañamiento de la Superintendencia Nacional de Salud.
Durante la jornada inicial, la Secretaría de Salud Departamental, encabezada por Luisa Fernanda Arcila Arcila, junto con el asesor de despacho Carlos Alberto Gómez Chacón y el equipo técnico designado por la Gobernación, realizó una revisión de la infraestructura física y de los principales procesos administrativos de la institución.
El objetivo de esta primera fase será establecer con precisión el estado actual del hospital, identificar las necesidades prioritarias y estructurar un plan integral que permita superar las dificultades administrativas y operativas que todavía enfrenta la institución, especialmente en el contexto de las afectaciones provocadas por el sismo del pasado 10 de agosto.
Precisamente, la situación de La Misericordia cobró especial importancia después del terremoto que afectó al Quindío. Reportes recientes señalaron que el hospital permanecía cerrado y que algunos servicios habían tenido que ser trasladados a instalaciones provisionales, mientras se evaluaban las condiciones de su infraestructura.
La resolución que formaliza el proceso establece un periodo de empalme entre la administración departamental y el gerente interventor. Durante esta transición, Luisa Fernanda Arcila Arcila fue designada como gerente encargada, con la responsabilidad de conducir esta nueva fase administrativa y garantizar la continuidad de las acciones necesarias para la recuperación institucional.
La expectativa ahora está puesta en la recuperación progresiva de los servicios, el fortalecimiento de la infraestructura, la organización administrativa y financiera y la garantía de una atención digna y oportuna para los habitantes de Calarcá y los municipios de la cordillera. La Supersalud ya había reportado avances en el hospital, entre ellos la reapertura de las sedes de La Virginia y Quebrada Negra y la puesta en funcionamiento del servicio de cirugía.
La devolución de La Misericordia marca así un momento decisivo para el sistema de salud del Quindío: el reto para la Gobernación será convertir este cambio administrativo en una recuperación efectiva de la capacidad hospitalaria y en mejores servicios para miles de usuarios que dependen de este centro asistencial.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






