Cuando vivimos circunstancias difíciles, aquellas que nos hacen sentir impotentes, lo único que nos sostiene es saber que hay algo que puede suceder y que cambie estas circunstancias.
Cuando hay una enfermedad, nos sostiene la esperanza de llegar al centro hospitalario más cercano y ser atendidos; cuando hay necesidad económica enfocamos el día en que recibiremos el salario; cuando experimentamos soledad anhelamos el poder estar con quien extrañamos.
Como creyentes, sabemos que en medio de toda experiencia de vida, por más dura que parezca, nos mantiene firmes la esperanza de saber que tenemos un Dios grande y poderoso que ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo y que nuestro paso por el mundo es pasajero y esto nos permite establecer prioridades para no desperdiciar talentos, tiempo y relaciones en lo que no tendrá un resultado de bendición. Busca en el autor de la vida la esperanza, El es eterno y quiere lo mejor para tu vida.
* Cita para meditar.
1 Corintios 9:24: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.”.
Por. Pastor Raúl Martínez






