Una investigación de la Universidad del Quindío identificó bacterias, estructuras parasitarias, algas y actividad fágica en lodos estabilizados provenientes de una curtiembre y una planta de tratamiento de aguas residuales. Los resultados aportan información para evaluar las condiciones microbiológicas de estos residuos antes de considerar su eventual aprovechamiento.
Investigadores, profesionales de apoyo y estudiantes de Biología desarrollaron durante cuatro meses la caracterización microbiológica en el Laboratorio de Parasitología de la Universidad del Quindío. El estudio buscó conocer qué microorganismos y estructuras biológicas permanecen en lodos que, después de determinados procesos de tratamiento, pueden ser objeto de análisis para posibles alternativas de manejo y aprovechamiento.
Las muestras provenientes de la curtiembre permitieron obtener 13 aislados bacterianos pertenecientes a seis géneros: Pseudomonas, Staphylococcus, Escherichia, Citrobacter, Bacillus y Proteus. En los lodos procedentes de una PTAR de aguas residuales domésticas fueron identificados 15 aislados correspondientes a nueve géneros, entre ellos Acinetobacter, Streptococcus, Pseudomonas, Aeromonas, Escherichia, Citrobacter, Neisseria, Proteus y Bacillus.
El análisis también permitió observar estructuras parasitarias mediante la técnica de concentración por sedimentación con formalina-éter, conocida como método de Ritchie. En las muestras de la curtiembre se encontraron estructuras compatibles con huevos de Ascaris sp. y huevos de uncinarias, mientras que en la muestra doméstica se identificó un quiste compatible con Entamoeba coli. Los investigadores también observaron estructuras algales compatibles con Navicula sp., Oscillatoria sp. y Bacillariophyta sp.
Otro de los componentes del estudio fue la evaluación de colífagos, realizada mediante la técnica de doble capa de agar y utilizando Escherichia coli como cepa hospedera. La formación de zonas de lisis fue compatible con actividad fágica y posiblemente asociada a colífagos como T4, lambda (λ) y MS2, ampliando así la caracterización de los componentes microbiológicos presentes en las muestras.
Yenifer Alexandra Palacios García, profesional de apoyo en investigación del Laboratorio de Parasitología e integrante del grupo GICBE, explicó que entre los microorganismos identificados hay algunos de importancia para la salud pública, como Escherichia coli, Aeromonas, Pseudomonas, Neisseria y Bacillus. También señaló que las estructuras observadas, como los huevos de Ascaris sp. y el quiste compatible con Entamoeba coli, pueden estar asociados con contaminación de origen fecal.
Los resultados adquieren relevancia al considerar que estos lodos pueden tener contacto con trabajadores, suelos, cuerpos de agua o cultivos, dependiendo de su manejo y destino. Por ello, la investigación aporta información que puede ser considerada por autoridades ambientales y otros actores al evaluar las condiciones técnicas y microbiológicas necesarias para su eventual aprovechamiento. El trabajo, además, fortalece la investigación aplicada de la Universidad del Quindío y la participación de sus estudiantes en el estudio de problemáticas ambientales del territorio.


