El director encargado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en el Quindío, Daniel Pachón, se refirió a la situación de los niños y niñas indígenas que continúan en condición de mendicidad en las calles del departamento, pidiendo dinero o alimentos.
Explicó que la atención a esta población presenta particularidades, debido a que las comunidades indígenas cuentan con una jurisdicción especial, lo que limita la competencia directa del ICBF. “Los indígenas tienen una jurisdicción propia que la Constitución reconoce. El Instituto cumple un papel subsidiario, orientando, articulando y garantizando la protección de los derechos de los niños, pero sin intervenir directamente en su autonomía”, precisó.
El funcionario indicó que, pese a estas limitaciones, el ICBF mantiene activa una unidad móvil que visita los puntos donde se encuentran las familias indígenas y desarrolla acciones relacionadas con seguridad alimentaria y atención infantil, en cumplimiento de una acción de tutela interpuesta por las comunidades.
“Tenemos todos los servicios disponibles, centros de desarrollo infantil, hogares infantiles y programas de atención, pero algunos padres no los utilizan y prefieren salir con sus hijos a las calles a pedir dinero o comida”, señaló Pachón.
El director hizo un llamado a la ciudadanía para no incentivar la mendicidad. “Cuando la comunidad entrega dinero o alimentos en la calle, fomenta esa práctica. Los niños terminan viendo más rentable estar en la vía que en las instituciones educativas”, advirtió.
Finalmente, destacó que el Instituto comenzará a trabajar con enfoque diferencial para garantizar una atención adecuada a los menores indígenas, promoviendo su acceso a entornos seguros y espacios de desarrollo integral.







