El Ejército israelí declaró el estado de guerra tras un fuerte ataque combinado desde Gaza, con el lanzamiento de más de 5.000 cohetes y la infiltración de milicianos palestinos a territorio israelí, en una agresión de la que considera responsable el grupo islamista Hamás.
“El Ejército israelí declara el estado de alerta de guerra”, declaró un portavoz militar en un comunicado, mientras las alarmas sonaban a norte y sur del país, incluido Tel Aviv y Jerusalén.
“En la última hora, la organización terrorista Hamás inició un lanzamiento masivo de cohetes” y “los terroristas se infiltraron en territorio israelí en varios lugares ”, indicó el Ejército, que ordenó a “los civiles de la zona central y sur a permanecer en los refugios”.
El múltiple ataque lanzado desde Gaza se dio durante la mañana de shabat, día de descanso judío y tomó por sorpresa al Ejercito Israelí, quien ahora ha respondido a la agresión bombardeando varias instalaciones de Hamás en la Franja de Gaza como inicio de la operación “Espadas de hierro”.
“Hamás cometió un grave error y cargará con las consecuencias. Todos los ciudadanos israelíes respaldan a las FDI y a las fuerzas de seguridad, y el gobierno cuenta con pleno respaldo para cobrar un alto precio por cualquier acción decidida y responsable”, señaló el ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz.
Por su parte, el comandante militar de Hamás, Mohamed Deif, consideró este 7 de octubre como “el día de la gran revolución”.
Hasta el momento, estos ataques han dejado más de 500 heridos y más de 20 muertos en Israel y una decena en Gaza.
“Ciudadanos de Israel, estamos en guerra. No es una operación o rondas de combate, es una guerra”, manifestó Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí.






