El director del Departamento Administrativo de Planeación de Armenia, Diego Fernando Ramírez, informó que la administración municipal viene fortaleciendo las labores de mantenimiento, diagnóstico y manejo de árboles en distintos puntos de la ciudad, como parte de las estrategias de adaptación al cambio climático y prevención de riesgos derivados de las fuertes lluvias registradas en los últimos días.
“Es una actividad que es muy recurrente en toda la ciudad, precisamente dentro de las acciones de gestión y adaptación al cambio climático, porque debemos evidenciar que tenemos lluvias constantes, más recurrentes, más frecuentes y más intensas”, explicó Ramírez.
El funcionario señaló que actualmente se ejecuta un diagnóstico fitosanitario de las especies arbóreas del municipio, atendiendo las solicitudes de la comunidad. “Evaluamos los riesgos y, si es necesario, hacemos una poda de formación o, si la especie ya cumplió su ciclo o presenta condiciones fitosanitarias graves, procedemos a la tala”, indicó.
Ramírez aclaró que cada tala se realiza con un compromiso ambiental de compensación de cuatro nuevos árboles por cada uno que se retira. “Estamos haciendo acciones que pueden parecer muy impactantes, pero realmente benefician a la ciudad, porque estamos adelantando un relevo florístico y adaptándonos paulatinamente a las condiciones del cambio climático”, aseguró.
De acuerdo con el director de Planeación, en lo corrido del año se han adelantado más de 400 intervenciones arbóreas en diferentes sectores de Armenia. Además, destacó el trabajo que se desarrolla en torno a los guaduales urbanos, los cuales representan un riesgo potencial para las viviendas ubicadas cerca de las laderas.
“Los guaduales también generan un riesgo latente en las zonas traseras de los barrios, hoy que el desarrollo urbano se generó de espalda a las laderas. Venimos trabajando fuertemente generando un retroceso para mitigar riesgos por volcamiento o caída, y para evitar que las pínulas taponen canales y generen humedad en las viviendas”, explicó el funcionario.
Finalmente, Ramírez indicó que, como parte de estos trabajos, se está implementando una recompensa arbórea que permite crear barreras naturales para evitar que los guaduales vuelvan a extenderse hacia las zonas residenciales.







