El Gobierno Nacional dio inicio oficial a la remuneración de los internos de medicina en Colombia, una medida que reconoce el trabajo asistencial que miles de estudiantes realizan en hospitales y clínicas del país durante el internado rotatorio obligatorio.
A partir de este 2026, los internos de medicina recibirán una remuneración mensual equivalente a un salario vital mensual vigente, fijado en $1.750.905, además de la afiliación a la seguridad social integral por un valor de $541.800, para un total de $2.292.705. Este reconocimiento económico será girado directamente a cada interno por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), sin intermediarios y con plena trazabilidad de los recursos públicos.
El ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo, destacó que esta decisión busca dignificar el ejercicio del personal en formación y mejorar sus condiciones durante el proceso académico. “No se puede seguir precarizando el trabajo de las y los trabajadores de la salud en el país. La lucha no puede ser solo por lograr que los residentes tengan una remuneración, sino por condiciones laborales dignas, estabilidad, seguridad social plena y reconocimiento real a quienes sostienen el sistema de salud todos los días”, afirmó el funcionario.
La medida se sustenta en lo dispuesto en el artículo 22 de la Ley 2466 de 2025 y en la Resolución 010 de 2026 del Ministerio de Salud y Protección Social, que reglamentan el reconocimiento económico y garantizan la afiliación de los internos al Sistema de Seguridad Social Integral, incluyendo salud, riesgos laborales y pensión.
Para la vigencia 2026, el Gobierno Nacional destinará $214 mil millones de pesos para cubrir la remuneración de los internos de medicina. Esta inversión se suma a los $456 mil millones de pesos asignados al Sistema Nacional de Residencias Médicas, lo que eleva a $670 mil millones de pesos el presupuesto total orientado a fortalecer la formación y dignificación del talento humano en salud.
Aunque la remuneración no constituye una relación laboral, sí reconoce el papel fundamental que cumplen los internos en la prestación de los servicios de salud, así como las extensas jornadas, la alta responsabilidad clínica y los riesgos a los que están expuestos durante su proceso de formación.







