Un equipo de ocho ingenieros estructuralistas de la Escuela Colombiana de Ingeniería ‘Julio Garavito’ arribó al Quindío como misión de voluntariado para evaluar las sedes educativas tras el reciente sismo. Su trabajo en campo permitirá determinar la habitabilidad de los colegios y definir las condiciones de seguridad necesarias para el regreso a clases.
La incertidumbre sobre la seguridad en las aulas del Quindío comenzó a despejarse en la madrugada del 19 de agosto con la llegada de una misión técnica especializada. Tras las gestiones lideradas por el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, ocho ingenieros estructuralistas de la Escuela Colombiana de Ingeniería ‘Julio Garavito’ desembarcaron en el departamento con el propósito de aportar su conocimiento en la revisión de los planteles educativos afectados por la emergencia sísmica.
La secretaria de Educación encargada, Ángela María Marín Valencia, confirmó con beneplácito el inicio inmediato de las inspecciones en las diferentes sedes. La funcionaria destacó que este esfuerzo voluntario busca darle tranquilidad a las comunidades escolares y resaltó la disposición permanente de los rectores del departamento, quienes han acompañado de manera activa los recorridos en sus propias instituciones para facilitar el levantamiento de información.
Desde la perspectiva técnica, el profesor Daniel Quijano, líder académico de la misión, explicó que el objetivo central es realizar una evaluación rápida e integral de los daños en la infraestructura. Este análisis minucioso permitirá clasificar las edificaciones según su nivel de habitabilidad y uso permitido, asegurando que las decisiones operativas de la administración se basen en diagnósticos estrictamente rigurosos y conscientes.
La llegada de esta delegación capitalina refuerza un despliegue interinstitucional que no ha parado desde el pasado miércoles 12 de agosto. De acuerdo con la arquitecta Olga Lucía Buitrago, de la dirección de Planeamiento de la secretaría territorial, las visitas de verificación estructural cuentan también con la participación de la Universidad del Quindío, las universidades San Buenaventura y La Gran Colombia, la Unidad de Riesgo de la Alcaldía de Medellín, Camacol Quindío y la Sociedad Quindiana de Arquitectos.
Esta articulación entre la academia, el sector privado y las entidades gubernamentales busca completar un mapeo general de afectaciones en todo el departamento antes de que finalice la semana. Una vez consolidada, esta información técnica quedará disponible como fuente oficial de consulta para las autoridades administrativas, la comunidad académica y los padres de familia interesados.
Con este diagnóstico definitivo sobre las plantas físicas, el Gobierno del Quindío proyecta tomar las decisiones necesarias respecto al servicio educativo. El horizonte de la administración departamental se enfoca en determinar el momento propicio y las condiciones adecuadas que garanticen un retorno a las aulas seguro, protegiendo la vida y el bienestar de los estudiantes y docentes de la región.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






