Un balance sobre la situación financiera y operativa del Hospital San Juan de Dios Armenia, fue presentado ante la Asamblea Departamental, donde se destacaron avances en su plan de desarrollo, pero también se generó preocupación por las millonarias deudas de las EPS.
La gerente del centro asistencial, Diana Carolina Londoño, explicó que el hospital avanza en un plan estructurado sobre cinco pilares, con resultados positivos en áreas como la prestación de servicios y el equilibrio financiero. De hecho, la institución cerró el 2025 sin cuentas por pagar y con un superávit superior a los 7 mil millones de pesos, condición que le permite ser catalogada por el Ministerio de Salud como un hospital sin riesgo financiero.
No obstante, el panorama cambia al analizar la cartera pendiente por parte de las aseguradoras. La Nueva EPS encabeza la lista con una deuda que supera los 44 mil millones de pesos, seguida por Asmet Salud, que suma más de 18 mil millones. Esta situación genera preocupación en la administración, especialmente ante la posibilidad de liquidación de algunas entidades por parte del Gobierno Nacional.
Según Londoño, la experiencia con EPS liquidadas no es alentadora. “Cuando una EPS es liquidada, prácticamente la recuperación de cartera es nula”, advirtió, al explicar que estas deudas pasan a una bolsa común de difícil recaudo para los hospitales.
A pesar de este contexto, el gerente destacó que algunas aseguradoras muestran un mejor comportamiento en sus pagos. Entre ellas mencionaron a Sura, Salud Total y Sanitas, las cuales, aunque presentaron retrasos durante los periodos de intervención, actualmente se están poniendo al día con sus obligaciones.
El impacto de la cartera pendiente es directo sobre la capacidad de crecimiento del hospital. Los recursos adeudados, especialmente por la Nueva EPS, podrían destinarse a la ampliación de servicios de alta complejidad, como hemodinamia, procedimientos intervencionistas y cirugías de cuarto nivel, que hoy no se ofrecen en la institución.
Incluso, la situación ha obligado a restringir la atención a los usuarios de esta aseguradora. Actualmente, el hospital solo está prestando servicios de urgencias vitales, correspondientes a triage 1 y 2, para afiliados de Nueva EPS.
El panorama refleja una paradoja: mientras el hospital mantiene la estabilidad financiera interna, las deudas externas de las EPS representan un obstáculo crítico para su crecimiento y para la ampliación de la cobertura en salud en la región.







