Con motivo del Día Internacional del Café, la Gobernación del Quindío rindió un sentido homenaje a los productores y transformadores que sostienen la cadena de valor del grano en la región. La fecha destaca la labor de las familias campesinas y su impacto en la economía y la identidad del territorio.
El aroma a café tostado recorre cada rincón de los municipios quindianos como símbolo indiscutible de historia, cultura y supervivencia socioeconómica. Cada 1 de octubre, establecido formalmente desde 2015 por los 77 países miembros de la Organización Internacional del Café (OIC), el mundo se detiene para aplaudir la labor de quienes cultivan y transforman uno de los productos agrícolas más emblemáticos del planeta.
En el Quindío, esta conmemoración adquiere un matiz profundamente humano y cercano, pues la caficultura representa el alma misma de su tradición rural. Bajo la orientación del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, la administración departamental se sumó a los festejos internacionales para exaltar el esfuerzo diario, la dedicación inquebrantable y la perseverancia de los caficultores de la región.
Durante la jornada, el secretario de Agricultura, Wilson Andrés Ramos Herrera, expresó su reconocimiento institucional manifestando: “En el Día Internacional del Café, quiero enviar un saludo muy especial lleno de gratitud, respeto y admiración, a nuestros hombres y mujeres caficultores del Quindío”. Estas palabras reflejan el compromiso del gobierno seccional con un sector que dinamiza el campo y abre caminos de desarrollo.
El papel de la mujer en las labores agrícolas también ocupó un lugar central en las celebraciones de este año. Lizeth Quevedo Narváez, Mujer Cafetera del municipio de Córdoba, destacó la importancia de visibilizar el trabajo femenino al señalar: “Agradecemos a este sector por ser pionero y vincular en el municipio de Córdoba, a las mujeres rurales, quienes a diario realizan un importante aporte a la economía familiar”.
Para la administración departamental, conmemorar esta fecha va mucho más allá de una simple efeméride comercial; significa honrar a quienes preservan saberes ancestrales transmitidos de generación en generación. Cada cosecha representa una obra artesanal que encapsula la esencia del paisaje quindiano y la entrega de familias enteras dedicadas a la tierra.
En definitiva, el café en el departamento trasciende su categoría de producto agrícola para convertirse en un motor dinámico de desarrollo y en el embajador cultural que lleva el nombre del Quindío y de Colombia ante los ojos del mundo entero, consolidando un legado de orgullo que sigue más vivo que nunca.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


