Durante la visita oficial del presidente Abelardo de la Espriella, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya presentó un diagnóstico detallado de las afectaciones tras el terremoto y advirtió que la reconstrucción del Quindío requerirá entre $2 y $2,5 billones de pesos. Bajo el lema “Juntos haremos el milagro”, el mandatario departamental urgió un paquete de financiamiento de gran escala ante el Gobierno Nacional para atender la crisis habitacional, productiva y de infraestructura social.
En su intervención ante el Ejecutivo Nacional, Galvis Bedoya sostuvo que, si bien la cultura de prevención adoptada tras el sismo de 1999 redujo la pérdida de vidas humanas, el nivel de devastación en bienes e infraestructura exige una respuesta financiera sin precedentes. La hoja de ruta planteada por el departamento busca coordinar la llegada inmediata de recursos públicos y privados para ejecutar obras estructurales y aliviar el impacto en las familias damnificadas.
La sustentación de la partida presupuestal expone un panorama crítico en los motores de la economía regional. La crisis golpea con fuerza al sector agrícola, donde más de 1.200 fincas cafeteras perdieron su infraestructura de procesamiento a pocos días de iniciar la cosecha principal, poniendo en riesgo el ingreso de 5.300 familias cultivadoras; paralelamente, el turismo sufrió un desplome drástico al caer la ocupación hotelera del 80 % a tan solo un 14 %.
A la parálisis económica se suma la emergencia en materia habitacional y de comercio local. Las evaluaciones técnicas oficiales confirman más de 21.000 viviendas con algún grado de afectación, incluyendo 3.000 inmuebles destruidos por completo, lo que mantiene a miles de ciudadanos en albergues temporales a la espera de soluciones de reubicación y subsidios que reactiven la generación de empleo.
El informe presentado al Gobierno Nacional también prioriza la recuperación de la infraestructura social, estimada como vital para la normalización del departamento. La crisis compromete la atención educativa de más de 33.000 estudiantes matriculados en 104 sedes afectadas —de las cuales 11 deberán ser demolidas— y la estabilización de la red pública de salud, cuyas reparaciones hospitalarias requieren una inyección cercana a los $180.000 millones de pesos.
En el marco de las solicitudes institucionales, el Gobernador pidió la mediación del Presidente ante la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) para congelar el alza de las tarifas en los servicios públicos domiciliarios. Galvis Bedoya enfatizó que el freno al incremento tarifario resulta indispensable para no ahondar la vulnerabilidad económica de los hogares y comercios golpeados por el fenómeno natural.
El espacio concluyó con un mensaje de unidad institucional por parte de la administración departamental, expresando su gratitud por el respaldo brindado por el Gobierno Nacional, los gremios económicos y los cooperantes internacionales. Las autoridades regionales ratificaron que continuarán las gestiones técnicas de alto nivel para garantizar la llegada efectiva de la partida billonaria y restituir las condiciones de vida digna en el Quindío.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






