Las labores operativas en materia de seguridad en el municipio de Calarcá (Quindío) continúan desarrollándose de manera articulada entre la administración municipal y la Fuerza Pública, con un equilibrio que hasta el momento es calificado como positivo, pese a algunos hechos aislados de hurto.
Así lo dio a conocer al secretario de Gobierno de Calarcá, Mario Augusto Castaño Arango, quien señaló que el cierre de año representa un período de alta exigencia para las autoridades locales, tanto por las responsabilidades propias de la Secretaría de Gobierno como por la necesidad de fortalecer la presencia institucional en el territorio.
“Es un mes bastante dispendioso y comprometido, no solamente por las asignaciones propias de la Secretaría de Gobierno, que tiene varias dependencias y subsecretarías a cargo, sino también por el trabajo conjunto con la Fuerza Pública”, explicó el funcionario.
Castaño Arango destacó el apoyo permanente de la Policía Nacional y del Ejército, especialmente en puntos considerados neurálgicos del municipio, donde se ha reforzado la vigilancia y el control para prevenir hechos delictivos y garantizar la tranquilidad de la comunidad.
En cuanto al balance de seguridad, el secretario indicó que, si bien se han presentado algunos casos de hurto, estos han sido atendidos oportunamente por la Policía Nacional. “Hasta el momento, en temas como sicariato o pérdidas humanas, no tenemos hechos que lamentar”, afirmó.
Frente a las estrategias de prevención, el funcionario confirmará que el Plan Desarme, implementado en meses anteriores, continuará como una política clave de convivencia ciudadana. Según explicó, la campaña ya cumplió su meta para este año y arrojó resultados exitosos, gracias al trabajo con los sectores de convivencia.
“Esta estrategia no solo se desarrolló en barrios que consideramos puntos específicos y neurálgicos, sino también en los corregimientos del municipio”, señaló Castaño Arango, al resaltar la importancia de llevar estas acciones a todo el territorio urbano y rural.







