El gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, realizó una visita de inspección al hospital La Misericordia de Calarcá, tras el levantamiento de la intervención forzosa que mantuvo la Superintendencia Nacional de Salud durante cinco años. La administración departamental asumió oficialmente el control operativo del centro asistencial bajo la gerencia de Gloria Mercedes Jaramillo.
Una nueva y esperada etapa comenzó para la salud pública del municipio de Calarcá y sus zonas de influencia tras concretarse el levantamiento de la medida de intervención forzosa que la Superintendencia Nacional de Salud sostuvo durante cinco años sobre el hospital La Misericordia. Con este trascendental cambio institucional, la administración departamental asumió de manera oficial el control operativo del centro asistencial, buscando devolverle la estabilidad y el liderazgo en la subregión cordillerana.
Para constatar de primera mano la situación del centro médico, el gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, llevó a cabo una visita de inspección a las instalaciones del hospital. La presencia del mandatario departamental fue recibida con beneplácito por la nueva administración y por los trabajadores de la salud, marcando un hito en el proceso de retorno a la autonomía institucional y administrativa de la E.S.E.
La recién posesionada gerente de la institución, la fisioterapeuta calarqueña Gloria Mercedes Jaramillo, celebró con entusiasmo el respaldo del ejecutivo seccional. “Hoy recibimos al señor Gobernador; una visita sorpresa que nos alegra mucho, contar con su apoyo, que venga oficialmente a recibir este gran logro que es para el departamento después de una intervención de cinco años del hospital por la Superintendencia”, expresó la directiva, enfatizando el compromiso de ofrecer un servicio con calidad, responsabilidad y un trato profundamente humano a los usuarios.
Desde el momento de su posesión el pasado 10 de octubre, la nueva gerencia ha concentrado sus esfuerzos en estructurar un panorama claro sobre la realidad administrativa y económica de la entidad. Para ello, un equipo técnico se ha dado a la tarea de examinar minuciosamente los libros contables y las condiciones generales del centro asistencial con el propósito de diseñar una hoja de ruta ajustada a las necesidades reales de la población.
“Durante estos días hemos estado revisando todos los estados financieros, haciendo un diagnóstico del estado actual del hospital para ya poder generar el plan de acción que guíe nuestro trabajo; lo más importante es plantearnos metas a corto plazo y, sobre todo, recuperar la infraestructura del hospital para brindar servicios oportunos a la comunidad”, puntualizó Jaramillo.
Esta prioridad en la recuperación de la infraestructura física cobra una relevancia especial, dado que la sede principal presenta afectaciones derivadas de la reciente contingencia sísmica que golpeó al departamento. Con el liderazgo de la Gobernación y la gestión gerencial en marcha, Calarcá ve renovadas sus esperanzas de contar con un hospital sólido, moderno y plenamente enfocado en el bienestar de las familias quindianas.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


