En el corazón del Eje Cafetero colombiano, rodeado de montañas verdes y extensos cafetales, Filandia (Quindío) se consolida como uno de los destinos turísticos más atractivos del país y del mundo. Este municipio, reconocido recientemente como uno de los cinco destinos turísticos más subestimados a nivel global, vive una temporada navideña histórica, marcada por una llegada masiva de visitantes y un ambiente cargado de tradición, cultura y magia.
Sus calles empedradas, balcones coloridos y arquitectura colonial se transforman en un escenario encantador durante diciembre, cuando la iluminación navideña convierte cada recorrido en una experiencia memorable para propios y visitantes. A diferencia de otros destinos más concurridos del país, Filandia conserva una esencia tranquila y auténtica que lo posiciona como un verdadero tesoro oculto de Colombia.
El alcalde Duberney Pareja destacó que la afluencia turística durante este mes ha superado todas las proyecciones. “Rebasó toda expectativa. Contábamos con más de 100.000 personas en todo diciembre y llevamos a la fecha más de 150.000 visitantes que han ingresado a nuestro municipio”, afirmó el mandatario local.
Según las cifras entregadas por la administración municipal, Filandia recibe en promedio cerca de 15.000 personas diarias, con jornadas en las que se han registrado picos superiores a los 25.000 visitantes. Este flujo también se refleja en el ingreso de vehículos, que, aunque numeroso, ha logrado mantenerse en constante movimiento gracias a los esfuerzos de organización y control.
El alcalde reconoció que uno de los principales retos ha sido el estado de la vía de acceso al municipio. “Tenemos una carretera en muy mal estado y desde la administración tratamos de organizarla con los pocos recursos que tenemos”, explicó, al tiempo que expresó su optimismo frente al futuro. “Estamos totalmente seguros de que el próximo año vamos a tener vida nueva, acueducto nuevo, vida nueva”, señaló.
Filandia no solo recuerda su potencial turístico, sino que se proyecta como uno de los destinos imperdibles del Eje Cafetero, especialmente en temporadas como la Navidad, cuando su encanto, hospitalidad y belleza natural conquistan millas de viajeros que buscan experiencias auténticas y memorables.







