El caso que mantenía en vilo a La Matanza (Argentina) y sus alrededores tuvo un desenlace escalofriante. Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15), las jóvenes reportadas como desaparecidas desde el pasado viernes, fueron encontradas asesinadas y enterradas en el pozo séptico de una vivienda en Florencio Varela.
El hallazgo se produjo este miércoles en una casa ubicada en las calles Jáchal y Chañar, en el barrio Villa Vatteone, zona donde las autoridades ya habían detectado la última señal del celular de una de las víctimas. La propiedad pertenece a una de las cuatro personas detenidas, quienes estarían vinculadas a una organización narco.
Las tres jóvenes habían sido vistas por última vez el viernes por la noche en la rotonda de Crovara y El Tiburón, en La Tablada. Cámaras de seguridad registraron el momento en que abordaron una camioneta blanca Chevrolet Tracker. Desde entonces, no se tuvo más contacto con ellas: sus celulares se apagaron al mismo tiempo en la madrugada del sábado.
La pista del celular permitió ubicar la vivienda donde finalmente fueron encontrados los cuerpos. En el momento del operativo, dos de los sospechosos fueron sorprendidos limpiando rastros de sangre en la casa.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó la captura de cuatro personas: Daniela Iara Ibarra (19), Maximiliano Andrés Parra (18), Magalí Celeste González Guerrero (28) y Ángel Villanueva Silva (25), este último de nacionalidad peruana.
De acuerdo con la investigación, Villanueva Silva y González Guerrero serían los propietarios de la vivienda y estarían vinculados a una banda narco que habría cometido el triple crimen en el marco de una venganza. Posteriormente, otros ocho sospechosos fueron detenidos en la Villa Zavaleta, elevando a doce el número total de aprehendidos en la causa.
Las primeras autopsias revelaron que las víctimas fueron torturadas antes de ser asesinadas. Según fuentes judiciales, a Lara, de tan solo 15 años, le amputaron los dedos de una mano y una oreja antes de degollarla. Brenda sufrió múltiples puntazos en el cuello y un golpe que le aplastamiento facial, además de heridas en el abdomen. Morena, al igual que sus amigas, fue golpeada y asesinada mediante fractura cervical.
La justicia investiga el hecho como un triple feminidio agravado, enmarcado en una presunta venganza narco. La principal hipótesis señala que una de las jóvenes habría estado involucrada en la pérdida de un cargamento de cocaína, lo que habría desencadenado la saña del grupo criminal.
En conferencia de prensa, el ministro Alonso afirmó que las chicas fueron engañadas: “Cayeron en la trampa de una banda narco que planificó asesinarlas por venganza”.
Identificación y dolor familiar
Los cuerpos fueron reconocidos por sus familiares en la DDI de La Matanza a través de imágenes aportadas por los investigadores. El triple crimen provocó una profunda conmoción en la comunidad, que había seguido de cerca la intensa búsqueda de las tres jóvenes.
La investigación continúa para establecer el papel de cada uno de los detenidos y dar con el resto de los responsables. Mientras tanto, la justicia avanza con la hipótesis de que este crimen atroz es una muestra más de la violencia extrema ligada al narcotráfico en la provincia de Buenos Aires.







