Lo que debía ser unas vacaciones familiares terminó en tragedia el pasado mes de julio en el hotel Pacífica Resort Ixtapa, en Guerrero, México, cuando Sajid Rodolfo Carreón Calderón, un padre de familia de 36 años, murió electrocutado en el jacuzzi privado de su habitación, frente a su esposa e hijos.
El caso, que ha generado impacto, está siendo investigado por la Fiscalía del estado de Guerrero, mientras la familia de la víctima señala una presunta negligencia del hotel por falta de mantenimiento en sus instalaciones eléctricas.
La esposa de la víctima, Estefanía López, relató a medios nacionales que desde su llegada a la villa asignada notaron anomalías en las instalaciones. La noche del incidente, mientras compartían en el jacuzzi, Sajid comentó que sentía descargas eléctricas, algo que en un principio tomó como una broma.
Sin embargo, Estefanía también percibió la electricidad cuando metió el pie al agua, y fue entonces cuando comprendió que se trataba de una situación grave. “El agua me jaló una esclava que llevaba en el tobillo”, contó. Ante la falta de respuesta del personal del hotel, que nunca acudió pese a las llamadas, Estefanía pidió a uno de sus hijos que grabara lo que estaba ocurriendo, con la intención de dejar constancia.
En el vídeo, que posteriormente se viralizó en redes sociales, se ve cómo Sajid intenta salir del jacuzzi, tambaleándose, hasta que al dar un salto hacia la terraza recibe una descarga eléctrica fatal. El hombre cayó al suelo con las manos engarrotadas y el cuerpo completamente morado, según describió su esposa.
La familia denuncia que, al momento del incidente, el hotel no contaba con un médico de planta y que el único socorrista que llegó lo hizo con un desfibrilador que no funcionaba. Estefanía, con la ayuda de su suegra, sacó el cuerpo de su esposo del agua e intentó reanimarlo con maniobras de RCP, pero todo fue en vano.
Asegúrese de que las lámparas del fondo del jacuzzi estuvieran encendidas y el sistema de hidromasaje activado al momento de los hechos. Según sus palabras, el mal estado del sistema eléctrico y la inacción del hotel sellaron el destino de su esposo.
Seis días después del hecho, el hotel emitió un comunicado lamentando el fallecimiento y afirmando que operan “bajo los más altos estándares de seguridad”. No obstante, la familia insiste en que hubo negligencia y que el hotel continúa operando con normalidad, lo que considera una falta de respeto a la memoria de Sajid.
La familia exige justicia y reparación integral del daño.
“Mi esposo murió por culpa del hotel. No queremos dinero, queremos justicia y que esto no le pase a nadie más”, declaró Estefanía. La familia busca que se deslinden responsabilidades penales y civiles, se realiza una investigación técnica independiente y se garantiza una reparación integral por los daños sufridos.









